Según el intendente “era imposible mantener la tarifa de $3,50 a raíz del proceso de inflación sistemática que eleva los costos del servicio”. Y puso como ejemplo el fuerte aumento de los combustibles, repuestos e incluso de los salarios para los choferes de colectivos. Además, indicó que el subsidio nacional que reciben San Francisco y Munibus es muy bajo y eso afecta la tarifa. “Sin el boleto a $5 era imposible prestar este servicio de calidad”, sentenció.