El especialista en Sexología Clínica estuvo el viernes en Pergamino para abrir el Programa Municipal de Educación Sexual. En diálogo con LA OPINION consideró que la familia es la primera educadora y opinó que frente a los adolescentes “los padres tienen que permanecer incólumes, adaptándose, pero sin perder su rol”.
El doctor Juan Carlos Kusnetzoff es un especialista en sexología. Además de ser autor de numerosas publicaciones es un referente en el campo de la educación sexual. El viernes y tal como refiriera LA OPINION en su crónica diaria, estuvo en Pergamino invitado por la Secretaría de Salud del Municipio para poner en marcha el Programa Municipal de Educación Sexual para los Centros de Desarrollo Comunitario.
En una entrevista mantenida con LA OPINION, Kusnetzoff manifestó su satisfacción por estar en Pergamino “una ciudad en la que me reciben en forma exageradamente amable y que me permite experimentar el placer de reencontrarme con gente con la que compartí mi mensaje hace un par de años y hoy se acerca a saludarme, es gente a la que he visto crecer afectivamente y en maduración y me alegra el impulso y las ganas que tienen de seguir aprendiendo”.
El especialista expuso su mirada sobre la sexualidad adolescente evitando caer en generalizaciones y lugares comunes y remarcó el valor de la educación como un bien social a la que comparó con “una semilla que si la regamos y la cuidamos en el tiempo rendirá sus frutos”.
-¿Cómo somos los argentinos con relación a la sexualidad y cómo nuestra manera de ser condiciona el diálogo con los más chicos?
-Este país está analfabeto desde el punto de vista sexual pero todos podemos crecer tanto desde el punto de vista pedagógico como del conocimiento indispensable que es el conocimiento sobre la sexualidad humana. Por lo tanto todo el esfuerzo que se haga en los distintos lugares siempre es poco. La educación es un bien, casi una obligación, una especie de semilla que si la regamos, la cuidamos y la fortalecemos va a dar frutos impensados muchas veces. Y por supuesto este analfabetismo sexual condiciona la propia experiencia y entorpece el diálogo con nuestros hijos y con las generaciones de niños y adolescentes.
-¿Cuáles serían las claves para hablar de sexualidad con los adolescentes?
-Si supiera cuáles son las claves para hablar de sexualidad con los jóvenes sería fantástico. Parece una broma, pero no lo es, porque una cosa es la adolescencia, de acuerdo a lo que uno estudia, el crecimiento, el impacto y el estilo en general de los adolescentes; y otra distinta es el adolescente real, marcado por patrones culturales que cambian y se modifican con los años. No es lo mismo la adolescencia que tuvieron quienes hoy son adultos que la adolescencia que tuvieron nuestros amigos, o la adolescencia de los chicos de hoy. Algunas cosas se mantienen, pero otras no, porque en la adolescencia lo que le ocurre al niño es que de pronto sale a la luz de la sociedad. La pregunta es ¿a qué sociedad? Y ahí viene el cuestionamiento. No es lo mismo un adolescente en medio de la Capital Federal que uno en Pergamino, Salta o Mendoza. Esto parece un paseo geográfico pero no lo es porque cada lugar impregna con su historia y sus modalidades los distintos estilos que tienen o van a presentar los adolescentes y también importa huellas que se van a traducir en el ejercicio de su sexualidad. Es curioso pero lo que es válido para esa latitud no es válido para ninguna otra.
-¿Qué dificultad tiene la comunidad de los adultos y de los docentes para hablar de sexualidad con los chicos?
-Tienen las dificultades de su propio desconocimiento sobre la sexualidad y de los tabúes que aún quedan para hablar de sexualidad con los chicos. Por eso es tan importante educar a los adolescentes porque cuando uno le habla al adolescente, uno les está hablando al padre y a la madre también. La clave para los padres o los abuelos con relación a los hijos adolescentes es resistir. La adolescencia es un período de diez u once años que provoca una crisis, es una crisis evolutiva normal que todos hemos cursado una vez. Lo imprevisible, lo variable, lo sorpresivo, eso es característico de la adolescencia y por eso es importante que los padres resistan. Los padres tienen que permanecer incólumes, adaptándose pero al mismo tiempo seguir siendo padres, porque eso después se va a transmitir inevitablemente cuando el adolescente tenga 25, 30 ó 35 años y a su vez sea padre”.
-En ese ejercicio de la paternidad ¿qué significa hablar de sexualidad con los hijos?
-La sexualidad es un eje, yo diría casi central. No me animo a decir el único, son varios, pero la sexualidad es elemental porque es lo que emerge en primerísimo lugar y manifestación. No es lo que ocurre desde el punto de vista evolutivo, porque sexualidad hay desde el momento mismo, quizá antes de nacer, pero el ejercicio, el impacto, la situación traumática que significa la aparición del aluvión hormonal para el adolescente, tiñe casi todos los aspectos de un chico de 13, 14, 15 y 16 años. Y los padres deben acompañar ese proceso, dejar de lado los tabúes respecto de la propia sexualidad. La sexualidad, aunque es potencialmente un bien natural implica hábitos, comportamientos, actitudes y significados aprendidos. Los padres tienen que ponerse de acuerdo, esto es básico en temas de sexualidad y en todos los temas de crianza. Yo les diría a los padres que no duden, los chicos no se fijan tanto en el contenido sino en la actitud, en la forma en que se responde a sus preguntas. Deben adecuar sus discursos y entender que la familia es la primera educadora sexual. No se puede delegar esa tarea, la casa es el lugar de la educación sexual.
El Programa
La presencia del doctor Juan Carlos Kusnetzoff en Pergamino se dio en el marco del lanzamiento del Programa Municipal de Educación Sexual Integral en los Centros de Desarrollo Comunitarios (CDC), una iniciativa dirigida a chicos de entre 11 y 17 años que acuden a esos espacios.
La iniciativa busca que los participantes no solo adquieran información sino que también puedan despejar dudas y derribar mitos, a partir de la interacción con especialistas y la participación en talleres que promuevan la autoestima y el desarrollo y ejercicio de una sexualidad plena y responsable.
El ciclo que se extenderá hasta noviembre es coordinado por el doctor Leandro Magallanes y comprometerá el trabajo de un equipo interdisciplinario. Este programa fue planteado por las autoridades sanitarias locales como estrategia para propiciar la educación sexual y contribuir a la prevención de embarazos adolescentes y prácticas de riesgo.
El especialista
El doctor Juan Carlos Kusnetzoff es médico, sexólogo y director del Programa de Sexología Clínica del Hospital de Clínicas (UBA). También dirige la Cátedra Libre de Sexología Clínica de la Facultad de Medicina (UBA) y es director del curso presencial de posgrado de Sexología Clínica de la Facultad de Medicina (UBA). Es autor de veinte libros sobre diferentes aspectos y problemas de la sexualidad humana, entre ellos, El Dr. K responde. Lo que los chicos quieren y deben saber sobre sexo. Guía para padres y docentes, (Editorial Granica, 2006) en la que da respuestas sencillas y claras ante las preguntas que hacen titubear a los adultos. Su consultorio privado tiene un movimiento intenso de pacientes y su sitio Web cuenta con un foro de gran actividad.
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