Entró al kiosco de Alsina 230 para robar, pero no se esperaba que el comerciante reaccionara como lo hizo. Lejos de amedrentarse por las amenazas del joven, lo golpeó con un palo que tenía y lo corrió por las calles del barrio Las Morochas.
El hecho ocurrió ayer por la tarde, cuando el sol calentaba fuertemente el asfalto. El ladrón, que llegó en una bicicleta playera con mucho recorrido, ingresó al local y se dirigió directamente hacia donde estaba el kiosquero.
El joven puso su mano por debajo de una sucia musculosa blanca y amenazó al comerciante. Le pidió, como es costumbre, “la guita”. Pero el hombre se mantuvo impasible al pedido, y sin temor, tomó un palo que había debajo del mostrador y lo golpeó en la cabeza.
Confundido, el ladrón empezó su fuga hacia la calle. El comerciante, furioso por la situación, lo persiguió hasta que éste se subió a su bicicleta y como pudo escapó.
Cuando la policía llegó al lugar, montó un operativo para dar con él pero como no alcanzó a robar nada, todo se desactivó rápidamente.
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