Kioscos no recargarán tarjetas si les impiden cobrar un plus

Kioscos no recargarán tarjetas si les impiden cobrar un plus

El jueves, el Concejo sancionó una ordenanza para impedir que se cobre un extra para la carga de crédito en tarjetas de colectivo y Seom. Los kiosqueros dicen que no ganan nada con las recargas.

Es casi una práctica habitual a la hora de recargar el crédito en la tarjeta de colectivos, o en la del Seom, el cobro de un plus por parte de los negocios adheridos al sistema. Las reiteradas quejas de los usuarios de transporte urbano y del servicio de estacionamiento ordenado municipal alertaron acerca de esta situación a funcionarios municipales y a los concejales de la ciudad. En general, el arancel estipulado por los kiosqueros es de un peso. Si bien es una suma pequeña, lo que se discute es la legalidad de lo que se cobra.

El jueves pasado, el Concejo Municipal sancionó una ordenanza presentada por el concejal Leandro González, que prohíbe el cobro de un monto adicional por la compra o recarga de tarjetas de transporte urbano de pasajeros por colectivos y tarjetas inteligentes de estacionamiento medido. Consultados al respecto de la norma sancionada por unanimidad en el legislativo local, la Cámara Santafesina de Kiosqueros se manifestó en contra de la medida.

En este sentido, Miguel Muga representante de la entidad, señaló: “El sistema tiene que tener estipulada una ganancia para los kiosqueros. Nosotros no queremos sobrefacturar a los clientes, pero con la recarga de tarjetas de colectivo y de estacionamiento no ganamos nada”.

Muga se quejó de que además de que el trámite para registrar el comercio en la Municipalidad para poder recargar tarjetas “es muy engorroso y demora mucho la habilitación”. A su vez, sostuvo que “es un servicio que se brinda gratis pero que tiene sus costos fijos. Hay que pagarle a un empleado para que cargue a los clientes, pagar un proveedor de internet, pagar la luz, etcétera. Te obliga a tener una estructura para nada. Si sacás los gastos que implica el servicio no terminás ganando nada, es más, representa una pérdida”. 

El cartel y las multas

La norma aprobada por el Concejo estipula además que todos los establecimientos comerciales que lleven adelante esta actividad deban colocar un cartel con la siguiente leyenda: “La compra o recarga de tarjetas de servicios públicos no están sujetas al cobro de suma adicional”. En caso de comercios que presten este servicio y no exhiban el cartel mencionado, serán sancionados con multas. Asimismo, en cuanto a carga de tarjetas para Seom si se detecta que están cobrando un plus, el municipio podrá disponer la exclusión o suspensión del servicio en el negocio.

Sobre este punto en particular, el representante de los kiosqueros subrayó: “A partir de esto pueden empezar a caer multas, y nos pueden cerrar los comercios. Particularmente, no terminamos de definir el tema con la Cámara, pero la propuesta será no hacer más este tipo de recargas, que las haga la Municipalidad. Si nos van a multar por cobrar un plus, no vamos a prestar más ese servicio. Si vamos a poner a disposición toda una estructura para que solo gane plata la Municipalidad, no lo haremos más. Que abran lugares y que hagan ellos las recargas”. 

Crédito para el celular

Otro de los puntos que generó reiteradas quejas en los organismos de defensa del consumidor es el cobro de una suma extra para cargar crédito en los celulares. Al respecto Muga fue terminante: “Las recargas de teléfono las vamos a seguir cobrando porque no hay nada que nos impida hacerlo”.

El motivo para el cobro de un peso es la poca rentabilidad. “Nos quedan 50 centavos, no llegamos al peso por cada recarga de teléfono. Si el cliente carga 30 pesos y nosotros le recargamos uno tampoco resulta ser mucho el margen de ganancia. No es casi nada lo que estamos cobrando”, dijo Muga que además remarcó que “hay un problema político de fondo entre las empresas y el gobierno”.

Para el kiosquero, debe ser el Estado el que obligue a las empresas de telefonía a elevar los márgenes de ganancia a la hora de hacer la carga de crédito. Aún así, reconoció que “de última, las tarjetas de teléfono te traen clientes, y quedan algunos centavos. El cigarrillo también, da un movimiento, porque la gente rota. Pero las tarjetas del estacionamiento y del colectivo son cargas de emergencia, la gente viene apurada, carga y se va”.

Por último, Muga destacó que tanto con los cigarrillos como con las recargas de celulares, los kiosqueros pueden cobrar cualquier precio. “Lo único que tengo que tener es el listado de precios en la puerta, mientras ahí esté la información, no hay problemas”.

 

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