Dan con un kiosco de droga en el oeste

Dan con un kiosco de droga en el oeste

Fue durante un procedimiento fortuito. La Policía había allanado en busca de cosas robadas, y terminó encontrando seis kilos de marihuana para la venta.

Sin buscarlo y para sorpresa de los investigadores de la Comisaría Cuarta, en un allanamiento en el que buscaban cosas robadas encontraron una importante cantidad de marihuana para su venta.El allanamiento tuvo lugar en una casa precaria sobre la calle Pizarro a metros de Cayastá, en Gran Neuquén Sur. Con el apoyo de la Metropolitana, los investigadores de la Cuarta irrumpieron ayer a primera hora, cortaron los candados de la puerta sorprendiendo a sus moradores.La investigación que permitió dar con el lugar se inició hace dos meses y ya hubo cuatro allanamientos en Cordón Colón en los que secuestró una enorme cantidad de herramientas y electrónica robada. Los investigadores sospechaban que la casa de la calle Pizarro servía como depósito, por lo que consiguieron la orden y ejecutaron el allanamiento. Mayúscula fue su sorpresa cuando detectaron que había 5,850 kilos de marihuana en panes y fraccionada para la venta además de elementos robados como consola de videojuegos, netbooks, tablets, celulares, herramientas de corte y un arma de fuego. También se secuestró una balanza de precisión para fraccionar la droga que se sospecha era comercializada en el lugar, que serviría como kiosco de droga.El comisario Daniel Abarzúa, coordinador Operativo de Delitos de la Policía, dijo que la causa quedó a disposición del Juzgado Federal 2 a cargo de Gustavo VillanuevaFueron detenidos un menor de 17 años, trasladado a la Comisaría del Niño y el Adolescente, y un joven de 21 años, además de la madre de ambos que tiene 38 años, que trabajaba como servicio doméstico en Cipolletti.Los vecinos consultados dijeron conocer a los aprehendidos y negaron que “hubiera algo raro”.En el interior de la vivienda el escenario era pobre. Dos colchones y algunos muebles eran todo el mobiliario de la familia que tenía dos perros: uno atado en la entrada del patio y otro de avanzada edad que deambulaba por el interior del duplex, incluso mientras los policías hacían la requisa.En el amplio patio abandonado solo había yuyos, una mancuernas herrumbradas y algo de basura desperdigada. Ese lugar, que funcionaba como garage, alojaba a un Fiat 128 Super Europa gris que estaba cerrado.

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