AMISTOSO / RIVER (URU) 1 - SAN LORENZO 2: El Ciclón ganó con goles de su figura, Bordagaray, y Bergessio. Aunque aún no afina, se vuelve de Colonia habiendo ganado todo y, sí, sueña con la corona...
Resultó el amistoso más importante y serio que disputó San Lorenzo en la pretemporada que finalizó ayer. River, clasificados para la Sudamericana, resultó un más que digno rival. Porque juega bien, lindo, muestra en el césped el ADN de su lírico DT, Juan Ramón Carrasco. De hecho, complicó el team local al Ciclón, se apoderó del primer tiempo, de la mano de Souza, fino delantero, y de un mediocampo que pasó por arriba a Leiva y Chaco Torres. Contó con varios disparos de afuera que picaron cerca, algún arrumaco en el área cortado en tiempo y forma por Migliore, pero, sobre todo, con un trabajo grupal que demostró un engranaje más aceitado que el Cuervo. Un San Lorenzo que, por ejemplo, desnudó falencias defensivas de considerable volumen, falta de timming, con Aguirre y Pintos como abanderados. Bianchi, en cambio, zafó, se mostró como alternativa real ante un aborto del arribo de Bottinelli. ¿Por qué terminó 1-0 para el Ciclón el primer tiempo, pues? Porque aprovechó la que tuvo, y porque el que tuvo la chance fue Bordagaray, figura ayer, siempre pidiéndola, yendo y viniendo, ojo con que gane el carril...
En los otros 45' River metió seis cambios y no fue el mismo. Y los del Cholo lo aprovecharon, con Papu Gómez apoyando a Bordagaray y Bergessio, tomando más protagonismo. Igual, Simeone destacó que, a esa altura, se enfrentaba a un contrincante que había modificado el esquema, que ya defendía hacía rato con cuatro y no con tres, como de arranque; y ver cómo se mueve tu equipo ante dos dibujos diferentes siempre aporta. Aunque el triunfo final, claro que sí, también.
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