Kimberley volvió a gritar campeón

Kimberley volvió a gritar campeón
Con total autoridad, Kimberley superó a Deportivo Norte por 2 a 0 y sumó su 15° título local, en una cancha de San Lorenzo con gran marco.
Con una actuación sólida en lo colectivo y, por momentos, altos niveles individuales, Kimberley venció con autoridad a Deportivo Norte por 2 a 0 y se consagró merecidamente como campeón del Torneo Apertura “Centenario de la Liga Marplatense de Fútbol”. Pablo Torres y Julián Alarcón le dieron el triunfo a los dirigidos por Javier D’Archivio, que no tuvo puntos flacos, que pudo haberlo definido antes y que le propinó un nuevo golpe al conjunto de La Perla que perdió su tercera final en los últimos tres años. Además, los de Di Martino terminaron con dos hombres menos por la expulsión de Sarnachiaro y Franco Raso (el DT también se quedó en el vestuario en el entretiempo).

Tres minutos duró la presión y esa ambición de jugar en campo rival de Deportivo Norte. Tres minutos también, tardó Kimberley en demostrar una supremacía física y el poderío que tiene de mitad de cancha en adelante. El primer arranque de Julián Cardellino terminó en un tiro libre en la puerta del área que Pablo Torres remató apenas arriba del travesaño. A partir de ahí, comenzaron a quedar claras la diferencia entre un equipo y otro, con Alberto Páez teniendo mucho trabajo y Matías Villar como un espectador de lujo del otro lado de la cancha.

Se pudo poner rápidamente en ventaja el “dragón” con un disparo lejano de Zamorano que se fue cerca del ángulo izquierdo, una entrada solitaria de Cardellino que pifió y pudo detener el arquero aurinegro y, la más clara, a los 15’, con un centro de Torres que cabeceó Del Potro y Julián Alarcón, en absoluta libertad, buscó colocarla de cabeza y el efecto salió al revés y la pelota se fue besando el caño derecho.

Pero a los 18’, llegó la apertura del marcador. Un saque largo de Fortete lo encontró a Cardellino mano a mano con Javier Raso y el delantero lo “caminó” al lateral norteño; Lo buscó en el uno contra uno por la derecha y se lo llevó a la rastra, llegó al fondo, metió el centro atrás y apareció Pablo Torres para meter un derechazo bajo, rasante, que superó la estirada de Páez y Vales casi sobre la línea y le dio el ya merecido a esa altura 1 a 0 a Kimberley.

Por características, el partido no se daba como le gusta jugar a Norte, bien afirmado en el fondo y teniendo como fuerte mantener el cero en su arco. Ahora tenía que salir a dar vuelta la historia y el plan había cambiado rotundamente. Sin embargo, el albiverde no se lo permitió, porque se mantuvo bien parado y cada vez que aceleraba parecía poder lastimar. Alarcón la tuvo cara a cara con Páez pero la quiso picar y quedó en el techo del arco. Enseguida, Cardellino volvió a apilar defensores y tocó para el ingreso de Torres que tenía todo para definir y prefirió tocar adentro, pero no llegó ningún compañero para empujarla. Zamorano se animó otra vez de lejos y se perdió cerca.

Deportivo Norte no reaccionaba y estaba para el cachetazo. Encima, cuando pudo vulnerar al mediocampo de Kimberley, Asaro puso una gran pelota en cortada para Meloni, que vio venir a Villar y luego de eludirlo prefirió tirarse en vez de buscar la definición, Darío Rojas acertó, no compró y amonestó al volante. Tanto le costaba a los norteños y, cuando la tuvieron, no la supieron aprovechar. Mucho menos le costaba al “dragón”, que otra vez pudo alargar la diferencia con Alarcón que buscó el palo más alejado de Páez, el arquero tapó y el rebote lo capturó Zamorano que, a la carrera, le pegó sin dirección con el arco vacío.

Si bien irse al descanso en desventaja no era la idea, por cómo había sido el desarrollo, no terminaba siendo tan malo el 0-1 para la segunda parte para los de Di Martino. Sin embargo, en un minuto se terminó de desmoronar todo. Porque a los 40’, Matías Raso tuvo la opción más clara, quedó mano a mano con Villar, tuvo tiempo para elegir el lugar, pero remató suave a la derecha del arquero que apenas se tuvo que recostar para contener. En la jugada siguiente, Sarnachiaro camiseteó a Zamorano que iba a buscar la devolución de una pared, el volante albiverde le tiró un manotazo para sacárselo de encima y Darío Rojas esperó que se levantara el capitán aurinegro, amonestó a ambos y como el “9” estaba amonestado, se tuvo que ir a las duchas y complicó aún más la búsqueda de la remontada.

Por las protestas, para el complemento no salió Luis Di Martino, pero el juego volvió más tranquilo, con Kimberley sabiéndose superior y Norte esperando una oportunidad más para tratar de igualar y después ver. Pero el “dragón”, en la primera situación de peligro que tuvo no perdonó y liquidó la historia: otra vez un saque de arco de Fortete, Cardellino le ganó en las alturas a Vales y peinó, Alarcón le ganó en velocidad a Luján, se enfrentó a Páez, lo dejó en el camino y tocó al arco vacío para el 2 a 0 que parecía irremontable.

Y así lo fue, porque lo que quedó de partido siguió favoreciendo a los de D’Archivio que sacaron el pie del acelerador y le cedieron la iniciativa a Norte que no tuvo ideas ni claridad para buscar el descuento. Los cambios tampoco le dieron resultado al aurinegro, que poco llegó al arco de Villar y cuando lo hizo, principalmente mediante pelotas paradas, encontró buenas respuestas del “uno”. Kimberley contó con algunas situaciones para estirar aún más la ventaja, sobre todo con el ingreso de Barros, pero chocó con Páez (el mejor jugador de Norte) o la definición fallida de sus delanteros.

Si algún hincha del aurinegro se ilusionaba o soñaba con una remontada histórica, la infantil expulsión de Franco Raso por protestar (había entrado apenas 11’ antes) la terminó de derribar. No hubo tiempo para nada más, Damián Zamorano fue reemplazado por Parra y se llevó la gran ovación de la tarde y, en el cierre, Kimberley pudo ponerle el broche con un tercer gol que finalmente no llegó.

Categórica victoria de Kimberley que muestra que el trabajo que realiza de inferiores hacia arriba da resultados. Sin su plantel principal, que se está preparando para debutar en el Torneo Argentino B, fue haciendo hombres a muchos chicos durante el campeonato, se fortalecieron, los rodearon con jugadores de experiencia y le agregaron la calidad de Servera y Zamorano en la final para demostrar que ya hace un buen tiempo, el fútbol marplatense tiene un rey.

Comentá la nota