Desde las 14, en cancha de San Lorenzo, disputarán la final del primer torneo del año de la Liga Marplatense de Fútbol
Si el clima se mantiene como los últimos días, aún más lindo puede ser el espectáculo en el “Juan Montoya”. Después quedará en los 22 protagonistas desarrollar un juego que entusiasme, que le ponga un marco dentro del campo a lo que ya será colorido en las tribunas. Luis Di Martino sabe que el título sería la frutilla del postre a un trabajo que comenzó hace tres años, que lo tuvo en dos finales (Clausura 2011 y Clausura 2012), pero en ambas se fueron con la cabeza gacha. Lo conseguido por Deportivo Norte en este tiempo ha sido formidable, pero todos quieren ponerle el broche con una coronación y, por qué no, soñar con jugar el Torneo Argentino C. Más allá de haber sufrido la baja de Mauricio Di Martino que se fue a Alvarado para el Argentino A, y tener fuera de los once a Laureano Vega y Pablo Ponce por suspensión, el conjunto aurinegro cuenta con un plantel más que interesante para dar la vuelta olímpica.
Pero no la tendrán nada fácil, porque del otro lado habrá un Kimberley que juega de memoria, que tuvo que reinventarse sin la habitual base que se prepara para disputar el Torneo Argentino B, y que dio paso a muchos juveniles que habían sumado pocos minutos y otros que hicieron en este campeonato sus primeras armas en Primera División. El orgullo de Javier D’Archivio, ayudante de campo de Damián García y a cargo de este plantel hasta el final del Apertura, es indisimulable, porque los chicos cumplieron con creces y mostraron estar a la altura. También fue fundamental rodearlos de jugadores con experiencia como Matías Villar, Matías Ferreira, Juan Del Potro y Pablo Torres. Si a ellos se le suma la solidez de Emiliano Fortete y la potencia de Julián Cardellino y Julián Alarcón, el “dragón” tiene con qué dar batalla aún con un equipo que, en la previa, podría considerarse alternativo. Encima, para esta definición se reforzará con dos piezas claves del campeón del Argentino C, como Julián Servera y Damián Zamorano, que le darán seguridad en el fondo uno y desnivel de mitad en adelante el otro.
La mesa está servida. No hay excusas de cancha, de clima, ni de nada. Todo está listo para que se viva una gran final del fútbol marplatense, que todo se desarrolle con normalidad, sin incidentes, y con dos equipos que brindarán un espectáculo.


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