Mientras el próximo jueves se convertiría en ordenanza el tope de horario para los bares de Alem e Yrigoyen (todos los locales de esparcimiento nocturno deberían cerrar a las 3,30), el concejal radical Carlos Katz volvió a apuntar contra Acción Marplatense, especialmente con Gustavi Pulti como blanco de sus críticas.
En ese sentido, el hombre de la Unión Cívica Radical amplió su opinión y proclamó que “vemos que cuando no se puede controlar correctamente, la opción del gobierno de Pulti es prohibir. Lo mismo pasó con la cartelería en la vía pública y prohíbe con el código de publicidad, nada podía hacer con los edificios y prohíbe las demoliciones”.
Posteriormente, agregó que “esto va a tener impactos negativos. Sacar a todos los chicos a las 3,30 no sabemos cómo va a resultar. Esto puede ser que termine con una peor convivencia con el barrio. No sabemos si la diversión seguirá en la vía pública. Estamos convencidos que cuando se prohíbe el tema de la venta de alcohol lo que se crea es una línea clandestina o una práctica para sortearlo”.
En ese contexto, advirtiendo algunos contrapuntos del proyecto, disparó que “es una exageración. Por este mismo tope no está en los boliches bailables, en los hoteles. Es medio a las apuradas”.
Consultado si se entiende como una especie de discriminación ante otros sectores que no correrán con el tope de horarios, insistió en que “acá nadie es ingenuo. Este tipo de normativas que redefinen el negocio de la noche. Algunos perderán clientela y otros ganarán. Cuando dicen que puede tiene un tilde de discriminatorio lo miro de reojo. Es relativo. Porque son los mismos que tienen una autorización para restaurant y lo transforman de boliche bailable. Tampoco son víctimas”

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