El hecho ocurrió el martes pasado cuando delincuentes ingresaron a robar a la vivienda de Adrián y Jorgelina, novios desde hace varios años, y se apoderaron de unos 12.000 pesos.
El hecho ocurrió el martes pasado cuando delincuentes ingresaron a robar a la vivienda de Adrián y Jorgelina, novios desde hace varios años, y se apoderaron de unos 12.000 pesos.
El hecho ocurrió el pasado martes a las 21:00, cuando los novios estaban tomando una cerveza en la vivienda, en la cual habían recibido la visita de un familiar que estaba recién operada y un niño. El niño salió de la calle ubicada en Cerros Colorados al 350, del barrio Belgrano, para ir en busca de un choripán a lo de un vecino, quedando la puerta entreabierta.
En ese instante, los ladrones aprovecharon el descuido y armados ingresaron a la vivienda en la cual encontraron a Adrián en el living.
Luego trascendió que los asaltantes especulaban con que había una suma de dinero importante en la vivienda, pues apenas ingresaron y vieron a Adrián lo increparon: "dónde está la plata".
Incluso, que el objetivo era Jorge Fiorini, el propietario del boliche histórico de la zona "Los años 60", y suegro de Adrián, por lo que los investigadores suponen que los asaltantes, uno de los cuales tenía su rostro tapado con pasamontañas, los conocían.
Una vez en el interior de la casa, los asaltantes ataron a Adrián, a Jorgelina y la tía operada y comenzaron a revisar.
Adrián empezó a entregarles el dinero que tenía a mano, y hasta el sueldo de su novia, pero losladrones no se conformaron y exigían más.
Fue el momento más tenso, pues los asaltantes se pusieron nerviosos y amenazaron con apuñalarlo para que hablara dónde tenían escondido el dinero, y Adrián recibió un culatazo que le provocó un corte en una de las orejas.
Adrián pudo desatarse y forcejeó con uno de los asaltantes a quien distrajo indicándole donde tenía guardado más dinero.
"Le tiré con todo lo que tenía. Ya en la puerta le hice una llave (de arte marcial) y le puse el revólver en la cabeza. El otro me apuntaba con una 9 mm., pero no se animaba a tirar. Empezó a golpearme, a esa altura yo estaba algo mareado porque me habían abierto la cabeza y la oreja. Corrieron, y les tiré.
A uno tres tiros, al otro dos. A uno le di en la espalda, trastabilló, gateó, se levantó y siguió. Al otro lo detuvo la policía a unas cuadras de acá", dijo, tal cual consignó el diario Río Negro.
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