La jueza del Tribunal de Familia de Formosa, Viviana Karina Kalafattich recordó que la violencia hacia las mujeres no se limita a una cultura, región o país, ni a ciertos grupos dentro de la sociedad, sino que se trata de una violación de los derechos humanos, y ...
La jueza Kalafattich formuló estos conceptos en ocasión de recordarse ayer, 25 de noviembre, el ?Día Internacional de la no violencia contra las mujeres? en memoria a las hermanas Mirabal, que fueron ejecutadas en el año 1960, en la Republica Dominicana por ser activistas de los derechos de las mujeres. La fecha fue instituida por la ONU, y es la misma organización la que exige a los Estados la difusión de tales derechos para lograr que todas las personas puedan vivir una vida digna y sin violencia.
?Lo importante es tener presente que la violencia hacia las mujeres no se limita a una cultura, región o país, ni a ciertos grupos dentro de la sociedad. Es una violación de los derechos humanos y un importante obstáculo para lograr la igualdad de género. Es, además, un impedimento para alcanzar las metas de desarrollo de la personalidad y de la vida misma?, señaló la jueza de Familia.
Explicó que existen distintas formas de violencia que afectan a las mujeres (física, psicológica, emocional, económica o patrimonial, sexual, simbólica, etc) y dijo que ser miembro de un Tribunal de Familia con competencia en la materia le permite la posibilidad de hacer un recorrido sobre los motivos que dan lugar a cada causa, las consecuencias y los costos que tiene esta problemática para sus víctimas y para las sociedades, lo que casi siempre es de alto riesgo.
Señaló en tal sentido que la violencia impide que una importante cantidad de mujeres goce de sus derechos, de la igualdad y del desarrollo. ?Se trata de un grave problema, cuyo abordaje implica importantes transformaciones institucionales, sociales y culturales que, para concretarse, necesitan de la sociedad y llaman a la acción de todos los hombres y mujeres?, aseveró.
Por los casos que se tramitan en el Tribunal de Familia de Formosa, la jueza reveló que la forma más habitual de violencia que experimentan las mujeres es la ejercida por su pareja en la intimidad, situación que muchas veces, culmina en lesiones graves y hasta en la muerte. La trata de personas con fines de explotación sexual y laboral ?agregó- es otra gravísima forma de violencia que, en ocasiones, trasciende las fronteras de los países.
Precisamente, debido a la cantidad de mujeres asesinadas por causa de violencia que se registran, recientemente ha sido sancionada la figura del femicidio e incorporado al Código Penal Argentino como una figura agravada, y con ello se busca sustituir categorías como las del crimen pasional, que habitualmente se utilizan para encontrar algún tipo de justificación a estas muertes, a partir del contexto de la víctima o de la conducta del agresor.
Al margen, la jueza Kalafattich sostuvo que cualquier forma de violencia es inaceptable, ya sea cuando se comete en el ámbito público o en el privado, por parientes o por extraños, por el Estado y sus agentes, en tiempos de paz o en tiempos de conflictos.
Liderazgo judicial
La magistrada destacó que se ha progresado de manera altamente positiva en hacer saber a la sociedad de este flagelo, lo que hasta hace pocos años estaba naturalizado, destacándose el trabajo de numerosas organizaciones y movimientos gubernamentales y no gubernamentales, ?pero en particular no puede pasar inadvertido el liderazgo del Poder Judicial en la lucha permanente por prevenir y erradicar conductas impropias, no solo al cumplir la función propia de sancionar las mismas, sino al promover el acceso a la Justicia y la sensibilización de la sociedad a través de los talleres para introducir la perspectiva de género tanto a jueces, funcionarios y empleados judiciales, lográndose el cambio cultural y la modificación de estereotipos muy arraigados que permite, en nuestra provincia, que las mujeres puedan empezar a gozar de una ciudadanía plena?, resaltó.
Sobre este punto, refirió que el cambio de concepción obliga a todos los que somos parte del Estado, a seguir luchando, a sumar esfuerzos, a ser creativos para generar políticas públicas que traduzcan los marcos legislativos en acciones concretas de prevención, promoción y sanción de todas las formas y manifestaciones de la violencia hacia las mujeres, y principalmente, que apoyen y promuevan el empoderamiento de la mujer.
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