Renunciaron a un domingo de descanso para ser partícipes de la vida política.
Muchos chicos fueron los primeros en acercarse a las escuelas capitalinas sabiendo de la larga jornada electoral que les esperaba.
De principio a fin mantuvieron el entusiasmo y las ganas de trabajar con los ciudadanos que se acercaban a votar.
Andrés, un joven de 17 años, comentó que se adhirió hace algunos meses a un partido y tomó la responsabilidad que ello implica.
Cuando le plantearon la posibilidad de ser fiscal dudó, pero luego de pensarlo un poco, accedió con orgullo a participar.
“Es una experiencia enriquecedora que seguramente me va a servir para el futuro”, pronunció.
Desde las primeras elecciones de este año se notó una amplia participación de adolescentes desde los 16 años en adelante. Para todos ellos esta es una oportunidad de involucrarse y ser parte de los “cambios” en su ámbito social.
El importante compromiso asumido por los jóvenes denota un mayor interés por la actividad política y por la transparencia en uno de los momentos donde aflora la democracia: los comicios.
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