Dos jóvenes denuncian que fueron golpeados en un boliche de Lules

Dos jóvenes denuncian que fueron golpeados en un boliche de Lules

Aseguran que fueron atacados por patovicas. "Me patearon la cabeza y me pegaron piñas”, aseguró una de las víctimas.

Moretones, rasguños y hasta un derrame en un ojo fueron consecuencia de la terrible golpiza que habrían recibido dos jóvenes. Según dijeron las víctimas, fueron atacados por un grupo de patovicas del boliche “Country” de Lules, el domingo a la madrugada.

Denisia Rodríguez Quinteros, de 20 años, y su novio Patricio Ponce, de 18, habían concurrido a bailar a ese local el sábado a la noche. Alrededor de las 5.30 decidieron retirarse y caminaron hacia el estacionamiento para buscar el auto del joven. En ese momento los agredieron, de acuerdo con su relato.

“Yo salía del boliche, me doblé el pie y una policía, que parece que pensaba que estaba borracha, me agarró del brazo y me tironeó para sacarme. Yo forcejeaba para que me suelte porque podía salir sola, pero me seguía tironeando”, contó Denisia.

Según ese relato, su novio sacó el celular para filmar cómo la maltrataban y tener pruebas de ello. En ese instante se habrían acercado los patovicas. “¿Sos pícaro? ¿Querés sacar fotos?”, dijo la joven que le preguntaron y lo tiraron al piso.

“Me agarraron seis patovicas, me tiraron al piso y me insultaron. ‘Vení a hacerte el pícaro ahora’, me decían. Me patearon la cabeza y me pegaron piñas”, aseguró Patricio. Su novia, por su parte, dijo que no podía interceder porque dos mujeres policías la sujetaban. “Me pegaron en el brazo y en las piernas para que no me meta”, afirmó la joven, mientras exhibía moretones en el antebrazo.

“A mí me agarró un derrame en el ojo y tenía todo el costado derecho de la cara hinchado, me dolía mucho la cabeza porque me patearon mucho, en la cabeza y en la espalda”, agregó Patricio. Finalmente alguien se acercó y pidió que dejen de agredirlos. 

Denisia llamó por teléfono a su mamá, Paola Quinteros, y le pidió que vaya a buscarlos porque no estaban en condiciones de manejar. La mujer contó que los llevó al hospital de Lules. “Justo había ingresado una chica de ese mismo boliche con un coma alcohólico y no los quisieron atender”, dijo la mujer. 

Según las palabras de Paola, tuvo que exigirle a una médica que le inyecte un calmante a su hija, que estaba con un ataque de nervios. “En la comisaría no quisieron tomarme la denuncia hasta el lunes, que ya fui a la Fiscalía”, se quejó.

Paola contó que llevó a los jóvenes a un sanatorio privado, donde quedaron en observación hasta la noche. 

“Nadie les pegó”

El dueño del boliche, Sebastián Lucca, negó todas las acusaciones. “Este es un boliche donde hay mucha seguridad y se trabaja con mucha seriedad. Hay gente que se viene desde Tucumán a bailar acá por la seguridad que tenemos”, afirmó.

El empresario dijo que se trata de una falsa denuncia y señaló que en ningún momento recibió una citación judicial. “Lo que busca esta gente es sacarnos plata”, respondió Lucca. En ese sentido, aseguró que los golpes no existieron. “Hablé con la gente y lo único que se decía es que había dos chicos que andaban machados. Nadie les pegó. Lo que buscan es difamarnos”, se defendió.

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