Jóvenes del Alto demuestran que pueden forjar su futuro

Jóvenes del Alto demuestran que pueden forjar su futuro
Jóvenes de Bariloche realizan trabajos de herrería y carpintería en el barrio El Frutillar. Al mediodía cocinan su propia comida y por la tarde asisten a la escuela de oficios y al secundario de adultos. El comunicado textual del grupo de trabajo Alto Construcciones.

El grupo de trabajo Alto Construcciones, (constituido este año como PIC Frutillar, Programa de Integración Comunitaria que depende de la Secretaría de Seguridad de la Provincia), que creó la Asociación Damas Salesianas que gestiona los colegios de Don Bosco en nuestra ciudad, sigue trabajando y dando sobradas muestras de que con oportunidades los jóvenes de nuestros barrios pueden mostrarle a toda la sociedad un camino real para empezar a cicatrizar las heridas que dejan a Bariloche como una ciudad partida.

Los jóvenes concurren de Lunes a Viernes de 9:00 a 13:00 al CFI de Don Bosco en el frutillar realizando trabajos de herrería y carpintería, al mediodía cocinan su propia comida divididos en grupos de trabajo y por la tarde asisten a la escuela de oficios o al secundario de Adultos “Salesianos de la Patagonia”.

El trabajo encargado por el programa PIC (cada PIC tiene una actividad encomendada) para nuestro grupo fue la construcción de un juego de arcos de fútbol y aros de básquet para instalar en algún barrio del alto, después de realizarlo los chicos rescataron un canasto basurero para el gimnasio Newenche que había sido comenzado el año pasado por otro grupo de chicos (entre los que estaba Lucas Bascur) que salían en libertad condicional del penal y recibían una beca del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia para capacitarse, con la salida de Vallaza todo ese trabajo de perdió. Los pibes de Alto Construcciones retomaron su construcción y terminaron el canasto mostrando que la voluntad y el trabajo de los jóvenes puede vencer hasta las interminables trabas burocráticas y mezquindades políticas.

Mientras los adultos se reúnen en descoordinados encuentros para discutir sobre “la seguridad”, los que son puestos por una parte de la sociedad como un riesgo al que hay que combatir transforman su realidad a pesar de lo poco que estamos dispuestos a invertir para cambiar la situación de desigualdad obscena que ostenta Bariloche.

Hay muchas patas que deben sostener el concepto de seguridad, y no solo la represión de la delincuencia argumentada en el “más policías” que siempre viene precedida de la discriminación de nuestros jóvenes, hay un trabajo muy arduo y muy largo de reconstrucción de valores que solo se puede concretar con tiempo y medios, muchas veces les pedimos a nuestros jóvenes que asuman responsabilidades para las que no los preparamos ni les dimos la oportunidad, cuando se la damos en serio ellos pueden, los pibes de Alto Construcciones los vienen demostrando.

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