El caso sacudió la localidad de Río Segundo en 2009. La víctima hacía 2 meses que se había casado. Intereses económicos, disparador de un sangriento episodio.
El hecho, que se ventilará en un juicio con jurados populares, se remonta a mediados de mayo de 2009 en la localidad de Río Segundo, cuando Juan Manuel Villalba de-
sapareció misteriosamente y días después fue hallado con un tiro en la nuca en un descampado en la zona rural.
En el banquillo de los acusados estarán sentados Mirta Susana Acuña (32), la esposa de la víctima, y Walter Torres (42), un remisero que habría mantenido una relación clandestina con la viuda.
Ambos están acusados del presunto delito de “homicidio calificado” por el vínculo en el caso de la mujer y por el uso de arma de fuego, para el hombre.
El juicio plantearía una historia de amor, engaño e intereses económicos.
Según la instrucción, la noche del 15 de mayo de 2009 Villalba habría sido asesinado en su propia casa en Río Segundo, luego que los acusados pergeñaran un plan para ultimarlo. El suboficial se había casado con Acuña a principios de marzo de ese año, pero ella lo consideraba un “estorbo” para sus intereses económicos.
Un plan macabro
Tras asesinarlo de un tiro con escopeta en la cabeza, los dos acusados habrían trasladado el cuerpo hasta un camino rural próximo a la Ruta C45, en cercanías a la localidad de Lozada, lugar en que fue hallado casi una semana después de la denuncia por la supuesta desaparición de la víctima.
El caso que estaba impune, y que en un momento se lo vinculó a un ajuste de cuentas que se acercaría al mundo narco u otras teorías que hacían referencia a la cuestión pasional, tuvo un giro inesperado en agosto de 2011 cuando se produjeron las detenciones.
Por ese entonces, el fiscal Emilio Drazzile, tras el análisis de las pruebas y las presentaciones de nuevos elementos por parte de los hijos de Villalba asesoradas por el penalista Carlos Nayi, permitieron descubrir cuál habría sido el motivo del brutal crimen.
El cobro de un seguro de vida y la pensión por parte de la viuda despertaron las pesquisas, y ahora la llevaron junto al supuesto cómplice al juicio.
«En algunos ribetes tiene un parecido al caso Corradini», comentó el abogado Nayi.
El debate, con jurados populares, tendrá como al juez Ítalo Vitozzi como presidente del tribunal, en tanto que el fiscal acusador será Raúl Gualda.
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