El niño de 2 años habría recibido golpes con un cinto con tachas, lo que le provocó una peritonitis y, luego, su muerte.
Los hechos, que seguirán siendo ventilados en la jornada de hoy, ocurrieron en el mes de octubre de 2011 en una vivienda de barrio Remedios de Escalada, en la zona norte de la ciudad.
Maribel Alejandra Barrera (20) y Marco Roberto Soria (34) están imputados del supuesto delito de “homicidio calificado por el vínculo”, cuya única pena es la de prisión perpetua si son hallados responsables.
De acuerdo a la instrucción, Barrera y Soria convivían desde hacía poco más de un año, aunque se conocían de un tiempo anterior.
Durante la convivencia se habría producido en algunos episodios de violencia doméstica, en los que los hijos de Barrera podrían haber sido víctimas como el día del trágico hecho.
En principio, la acusación indica que Soria, en presencia de la madre de la víctima, lo golpeó en el tórax y cuello con un cinturón de cuero con tachas metálicas, para después darle un fuerte golpe, presuntamente en el abdomen, todo lo cual le provocó la muerte por hemorragias internas y heridas en órganos vitales.
Según el informe forense, los golpes con el cinto fue de tal magnitud que le quedaron dos bandas marcadas en el pequeño abdomen del niño de 2 años. Esto le habría provocado una hemorragia intestinal que derivó en una peritonitis.
Varios horas después, y con el último hilo de vida, Barrera acudió con el bebé a un nosocomio, donde constataron su deceso.
La única testigo presencial habría sido la hermanita de la víctima, de por entonces 4 años de edad.
Durante la primera audiencia del debate, Maribel Barrera se abstuvo de declarar y se remitió a su indagatoria durante la etapa instructora.
En aquella oportunidad, la joven madre había indicado que no sabía quién le había pegado, a pesar que ella se encontraba en el domicilio, de acuerdo a la investigación.
A su turno, Marco Soria pidió declarar ante el tribunal y negó que le haya pegado al niño en alguna ocasión, como se lo acusa.
El imputado agregó que la pequeña víctima habitualmente vomitaba, por lo que creyeron que se trataba de una situación “normal”.
Sin embargo, ese estado se extendió a lo largo de toda la noche, y nadie habría atinado a llevarlo a un médico.
Finalmente, Soria dejó entrever no saber por qué la mujer lo culpaba a él como responsable del triste episodio.
Se espera que hoy, al menos, se escuchen siete testimonios de familiares y allegados de la pareja.
Comentá la nota