Comenzó el segundo juicio por el asesinato de Diego Peralta, el caso del adolescente que fue secuestrado y asesinado cuando iba al colegio desde su casa en El Jagüel. El nuevo proceso juzga a Carlos "El Pipi" Garzón, acusado de liderar la banda y que estaba prófugo en Paraguay adujo desconocer a los cinco condenados por el secuestro seguido de muerte y “que no entendía por qué lo involucraban”.
El acusado estuvo prófugo en Paraguay cuando en 2008 se realizó el primer juicio que dejó a cinco detenidos que hoy cumplen distintas condenas,
En tanto en el comienzo del segundo juicio oral y público, los sospechosos del crimen de Diego Peralta se lanzaron acusaciones mutuas que obligaron al tribunal a suspender sus indagatorias, por lo que los ya detenidos no participarían del nuevo proceso.
En tanto la familia Peralta exigirá la pena máxima para Garzón, pese a que la Justicia paraguaya pidió que el acusado no fuera condenado a prisión perpetua, para permitir su extradición. Es que en ese país no existen las penas de esas características para el secuestro extorsivo seguido de muerte.
Sin embargo, tal como lo detallaron fuentes judiciales, “según lo establecido en el Código penal argentino corresponde aplicar esa pena”.
“Van a declarar todos, vamos a pasar dos veces por la picadora de carne. Todos los que estuvieron detenidos, incluso Garzón, el verdugo de la banda”, dijo Emilce Peralta, madre de Diego.
El juicio pasó a un cuarto intermedio, pero continuará el 10, 11 y 12 de noviembre.
Diego Peralta fue secuestrado el 5 de julio de 2002 cuando se dirigía en remís al colegio. Uno de los detenidos confesó que al tercer día de cautiverio, la banda decidió asesinar al chico porque creían que su padre no quería pagar el rescate y suponían que el adolescente les había visto la cara y podría reconocerlos. El cadáver fue encontrado casi un mes después, el 12 de agosto, en una tosquera de Ezpeleta.
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