El hecho ocurrió hace casi seis años: en pasaje Muller de Paraná, una mujer fue baleada en las piernas y en la cabeza. Hoy empiezan a juzgar a los dos acusados, uno de los cuales es hermano de la víctima.
Soledad se salvó de milagro. La llevaron al Hospital San Martín, y a las pocas horas le dieron el alta. La bala no le penetró en la cabeza, y los tiros en las piernas no perforaron ninguna arteria importante. Luego hizo la denuncia, y sus familiares y demás testigos apuntaron a los acusados. Aquino, apodado Tete, quien mañana cumple 39 años, y Acosta, alias Maruca, de 32, serán juzgados a partir de esta mañana por el delito de Homicidio en grado de tentativa, en la Sala 1 de la Cámara del Crimen de Paraná. Al parecer, el hecho tenía como trasfondo una disputa familiar por varios inconvenientes, entre los cuales se encontraría la propiedad de una casa, aunque otros mencionaron la negativa a un préstamo de dinero, así como episodios de golpes y amenazas. Los apellidos Aquino, Acosta y Retamar se cruzan en la historia que salió a la luz en la investigación de la violenta agresión.
En el juicio pasará a declarar una decena de testigos, entre ellos la propia víctima, quien en la instrucción de la causa había manifestado que esa tarde salía de su casa, luego escuchó las estampidas y cuando miró lo vio Maruca Acosta parado en la puerta de su casa, del lado de la calle, disparándole con un arma de fuego, informa diario Uno.
Andrea Aquino, hermana de la víctima, había contado que ambas estaban por tomar mate, que Soledad salía para comprar cigarrillos, y ella salió para pedirle que también compre azúcar. Allí vio al tirador efectuando disparos que dieron en la pierna de su hermana. Luego, entre gritos, vio que Soledad forcejaba con Maruca, quien le decía: “Soltame porque te quemo”, con el revólver apoyado en la cabeza de la mujer. Como no lo soltó, él disparó.
En su defensa, Osvaldo Aquino negó haber conducido el auto en el que huyeron los agresores, y dijo que ese día y hora estaba en su casa con su familia. Luego salieron en su auto, pasó por la casa del incidente, donde no observó nada extraño, y se fue al parque Gazzano. Cuando por la noche regresó a su casa, un vecino le dijo que le habían pegado un tiro a su hermana en la cabeza. A su vez, Aquino reconoció algunos problemas con la familia, pero negó que quiera quitarle la casa en la que vive su hermana.
Por su parte, Mario Acosta se abstuvo de prestar declaración indagatoria, aunque habrá que ver si hoy contará ante el Tribunal su versión defensiva de sobre hechos que le imputan
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