Tiene 3 condenas y niega ese violento ataque que dejó a la mujer sin parte de sus dientes y un miedo atroz.
Elizabeth está convencida de que su atacante es su propio vecino, Fernando Alberto Giménez (32). Y tal es el miedo que le tiene, que a través de la fiscal Alicia Esquivel Puiggrós, pidió ayer no verlo en la primera audiencia del juicio que el juez José Atenágoras Vega le sigue en la Sala II de la Cámara Penal.
‘No puede ser lo que me hizo, yo no tenía nada de plata si le debía a todos los que me fiaban. Cuando eran niños y el padre los dejó, yo en escondidas de mi marido y mi único hijo, les hacía una olla con comida y se las daba’, aseguró.
Y agregó: ‘Fue él, lo reconocí por las cejas y por la voz’. De todos modos, no quedó claro por qué en algunos tramos de sus declaraciones menciona que pudieron ser dos sujetos, e incluso haber visto la sombra de una mujer.
Giménez no tuvo problemas en admitir que tiene tres condenas (dos por robos agravados y una por violación de domicilio) que le quedaron unificadas en una de 7 años y 5 meses. Pero niega de plano haber perpetrado ese ataque. Dijo que a la hora del hecho dormía y acotó: ‘siempre le ayudé, ella es más humilde que yo. Seguro que la familia de la chica que la cuida le llenó la cabeza porque no me quieren’. A través de su defensora oficial, Mónica Sefair, Giménez presentó las radiografías y el informe médico de un dedo destrozado por un mazazo en una obra que -dijo- le impedía y le impide usar su mano izquierda. Y el juez lo aceptó como prueba, igual que el testimonio de su concubina, pese a la oposición de la fiscal por considerarlas ‘extemporáneas’.
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