SALTA.- Anoche, en una nueva presentación, Juventud jugó por la décima fecha, con el objetivo de mostrar que el equipo está superando la etapa de los golpes y malos momentos, los clásicos en el estadio, con dos derrotas, lo sucedido con el Presidente, y además, demostrar que lo realizado en el triunfo ante Alumni no fue solo producto de la suerte.
San Martin intentó pasar la línea defensiva de Juventud a través del Ratón Ibáñez, pero le falto mayor llegada adelante, ya que los delanteros no pudieron hacer la diferencia. Con esos problemas, el Santo tuvo la más clara de partido a los 21, con un contraataque de Aguirre, quien cedió el pase para Gottardi, que disparo de media distancia y entre Pave y el travesaño salvo su valla pero en el rebote, Cristian Badaracco no pudo conectar el disparo.
Luego de la situación de gol, el partido decayó en el juego pero el antoniano intentó un poco más que su homónimo y tuvo otra chance de Triverio quien no pudo pegar con precisión su disparo quien fue a parar a las tribunas.
La segunda parte iba cambiar el rumbo del partido, pero no en lo futbolístico, sino en el resultado. El Santo pudo conseguir la tranquilidad que necesitaba para elaborar juego estando arriba en el marcador. Con Germán Noce como estandarte en línea defensiva y con la sociedad Aguirre- Triverio, Juventud jugó bien.
Luego del gol, nada. Poca producción futbolística. Salvo en algunos pasajes, donde Aguirre intentaba elaborar jugadas y asociarse con Triverio o Gottardi. San Martín fue un gran espectador. Bloqueado Ibáñez, no tuvo ideas.
A los 21 minutos de la etapa complementaria, un pase en profundidad de Germán Cáceres generó la habilitación de Enrique Triverio, que dentro del área grande, ante la presencia de Diego Pave, supo definir con categoría por encima del uno visitante. Gol de Juventud, tranquilidad para todos. El resto, todo del Santo.(Redacción )
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