Espíndola, de penal y Araujo hicieron los goles. El viernes, ante Nigeria en el cierre de la primera rueda.
El campeón europeo resultó superior en el primer tiempo y se puso en ventaja rápidamente. A los 8 minutos, Mario Goetze aprovechó un error del arquero Damián Martínez, quien salió a cortar un centro y quedó pagando. El delantero alemán solamente tuvo que poner la cabeza para marcar la apertura.
Argentina estuvo imprecisa en los pases en aquella etapa inicial y Alemania fue más en base a su mayor movilidad y profundidad.
Pero todo cambió en el complemento, y de un modo más bien imprevisto. Porque a la Selección le costaba llegar y Alemania parecía tener la victoria más o menos controlada.
Pero a los 11 minutos, Daniel Keko Villalva, el delantero de River, encaró y un defensor alemán le cometió penal. El capitán Esteban Espíndola, marcador central del club de Núñez, marcó la igualdad con un tiro fuerte y cruzado.
Pero la sorpresa fue aún mayor cuando los europeos sacaron del medio. Porque tocaron hacia atrás con cierto desdén, falló uno de los centrales y Sergio Araujo volvió a definir con justeza, como en la victoria 1 a 0 en el debut ante Honduras. El delantero de Boca la tocó con calidad ante el achique del arquero para poner el 2 a 1. En apenas dos minutos, los dirigidos por José Luis Brown pusieron el partido patas para arriba.
A los alemanes les pasó algo parecido a lo del último sábado, cuando empataron 3 a 3 ante Nigeria después de estar tres goles arriba. Ayer volvieron a quedarse en el segundo tiempo y lo pagaron muy caro.
Después del 2 a 1, Alemania se desesperó, perdió la pelota y Argentina, de contra y con Villalba y Araujo muy movedizos pudo marcar el tercero. El arquero Stegen salvó la caída de su arco dos veces, pero Argentina no se preocupó demasiado: ya tenía el pasaje a octavos en su poder y el resultado no corría riesgos ya que Alemania se nubló por completo.
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