Las agrupaciones peronistas, convocadas por igual sin distinguir “dasnevistas” de “kirchneristas”, se acercaron al auditorio del Consejo de Localidad del Partido Justicialista de Comodoro Rivadavia para recordar ayer el 24 de marzo de 1976, una fecha empleada para unir a estos sectores enfrenados.
De ese modo, el justicialismo comodorense se sumó a las actividades por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia. La convocatoria se hizo a todas las agrupaciones peronistas de la ciudad, sin distinguir entre “dasnevistas” y “kirchneristas”, alejando las diferencias para recordar a los desaparecidos y a quienes pelearon en los setentas.
Desde el PJ de Comodoro Rivadavia, señalaron que eligieron a Walsh por su compromiso con la verdad, y darle a conocer a los afiliados el contenido de la Carta Abierta a la Junta Militar, que difundió el periodista y escritor el 24 de marzo de 1977. Al día siguiente fue secuestrado por un grupo de tareas.
EL DIA DEL GOLPE
El legendario Víctor “Lalo” Gamboa recordó cómo vivió el 24 de marzo de 1976, en diálogo con Diario Patagónico. Contó que los obligaron a entregarle un inventario del Concejo Deliberante al gobierno militar que intervendría el municipio, cuando se desempeñaba como secretario legislativo.
Los informes que tuvieron que ceder se hicieron junto a Sixto Almirón, padre de los actuales funcionarios municipales Guillermo (secretario de Gobierno) y Viviana (titular de la agencia Comodoro Cultura). El órgano legislativo de la ciudad quedó cerrado hasta 1983.
Al mismo tiempo, su casa, ubicada en pleno centro de la ciudad, fue revisada por los militares en busca de “elementos subversivos”. Su esposa había tenido una cesárea hacía pocos días y la hicieron levantarse, por lo que Gamboa decidió ir hasta el Comando para reclamar.
“¿SOS ZURDO?”
En el Comando le comunicaron que en el operativo habían encontraron libros sobre peronismo. Pero les llamó más la atención los libros de la Cuarta Internacional. “¿Sos zurdo, vos?”, le preguntaron. Es que “Lalo” tenía un kiosko de revistas en donde vendía todo tipo de revistas que en muchos casos acopiaba en su casa. Sin embargo, les dejó en claro que era peronista.
En el Comando le informaron que el operativo realizado en su domicilio era “de rutina”. “No te cuides mucho de nosotros, cuidate de los que andan con el dedo acalambrado apuntando gente”, le dijo un alto mando del Ejército.
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