La Justicia ordenó al Club Sarmiento indemnizar a un exjugador de For Ever

La Justicia ordenó al Club Sarmiento indemnizar a un exjugador de For Ever
e trata del delantero Juan Carlos “Quito” Girón. El hecho ocurrió el 9 de septiembre de 2000, durante un clásico contra Sarmiento. El exjugador sufrió una pedrada desde las tribunas que casi le produjo la pérdida de un ojo.
El Club Sarmiento deberá pagar casi 140 mil pesos al exdelantero de Chaco For Ever, Juan Carlos "Quito" Girón en concepto de daño moral e incapacidad sobreviviente. Así lo confirmó la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial en un fallo fechado el 8 de agosto pasado. Fue tras considerar que el club era responsable de garantizar la seguridad, la no existencia de elementos contundentes en las tribunas y en la aplicación del derecho de admisión en un partido jugado en septiembre de 2000 en el cual Girón recibió una pedrada en el ojo, la cual le produjo un importante daño visual.

El hecho ocurrió el 9 de septiembre de 2000 cuando Sarmiento se enfrentó a For Ever de local. Durante el cotejo, se produjeron serios incidentes en las tribunas, las cuales fueron reprimidas por la Policía del Chaco. Dentro de la campo de juego, algunos jugadores intentaban persuadir a los uniformados de que esa actitud enardecía aún más a las parcialidades. Mientras le pedían a la policía que se calmen, un trozo de mampostería golpeó a Girón en la cabeza, muy cerca del globo ocular. Tras este episodio, el futbolista estuvo casi un año sin jugar, recibiendo tratamientos médicos y psicológicos.

Tiempo después, el delantero demandó a la Policía provincial y al Club Sarmiento por daños y perjuicios. Tanto en primera como en segunda instancia la Justicia le dio la razón, aunque descartó la implicancia de la policía en este episodio. Según las jueza Gladys Esther Zamora y María Eugenia Sáez, los uniformados actuaron correctamente al reprimir los hechos de violencia que se estaban produciendo en las tribunas y nada tuvieron que ver con las pedradas que partieron desde las gradas.

Sí advirtieron la responsabilidad del Club Sarmiento como organizadores del evento, a pesar de que la misma entidad se defendió argumentando que habían cumplido con los requerimientos de solicitar la custodia policial correspondiente.

"La obligación de incolumidad de protagonistas y espectadores, que pesa sobre el organizador del espectáculo", señalan los jueces, "no se agota en la contratación de personal policial, porque la experiencia indica que ello resulta insuficiente si no se adoptan otras medidas, como impedir el acceso de inadaptados al estadio; controlar que no ingresen objetos peligrosos, entendiendo por tal cualquier objeto contundente que pueda ser utilizado como proyectil; evitar la existencia de tales objetos, sueltos, en el interior del estadio, aspectos estos que en el caso se han constituido en causa de las lesiones sufridas por el actor y no la reanudación del encuentro como afirma el quejoso", sostienen.

Si bien se constató que el jugador sufrió una disminución visual en el ojo izquierdo, el tribunal descartó una serie de solicitudes planteadas por Girón, tales como lucro cesante, daño psicológicos irreversibles y afectación directa en su evolución dentro de su carrera deportiva. Según lo jueces, el delantero no pudo determinar que durante el lapso en que no jugó (menos de un años) no percibió sueldo alguno. Además demostraron que ya repuesto del golpe, y de acuerdo a los recortes de la época, el exjugador del albinegro no tenía ningún tipo de secuela de lo sucedido. Es más: era figura de su equipo.

"Lo expuesto", en relación a las grandes actuaciones del centroatacante después del episodio de la pedrada, "guarda relación con la alegada pérdida de chances, toda vez que la recuperación plena en cuanto a lo futbolístico, que surge de la prueba reseñada, acredita que con sólo 20 años de edad, el actor (Girón), había recuperado su mejor nivel de juego".

"Por ende, si su carrera no trascendió a nivel nacional o internacional, como afirma, este hecho no guarda relación con la lesión que lo alejara de las canchas por un lapso inferior a un año. Es que si el actor no desarrolló la carrera brillante que esperaba, teniendo en cuenta lo expuesto precedentemente, ello pudo deberse a otros factores, extraños a la lesión, como podría ser que la habilidad innata del jugador, que le permitió brillar en el torneo argentino B, no era suficiente para jugar en categorías superiores, a lo que hay que agregar que también inciden en la carrera de un futbolista, además de su talento, factores azarosos; en otras palabras, una carrera exitosa también se compone de una dosis de suerte", indicaron los jueces.

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