La Justicia Federal de Tucumán comenzará a tomarle declaración indagatoria a los imputados del denominado clan Ale, acusados y sobreseidos por el secuestro de la joven Marita Verón, esta vez por evasión fiscal y lavado de dinero.
La Unidad de Información Financiera (UIF) es la que radicó la denuncia contra los hermanos Ale, pero también contra María Jesús Rivero, exmujer de uno de los hermanos Ale, y el juez federal Fernando Poviña lleva adelante la investigación.
También la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) se presentó como querellante en la causa, dado que trata de determinar la manera en que los Ale se hicieron del dinero para el patrimonio que ostentan y poder también saber sus ingresos.
Rubén Ale será el primero en declarar, hoy desde las 7:00 está citado en el juzgado, mientras que su hermano Angel deberá presentarse ante el juez el próximo 7 de noviembre, desde el mismo horario.
Los hermanos Ale, como otros allegados a ellos, fueron absueltos en el juicio oral y público en el que se los acusó de ser los autores de la desaparición de María de los Ángeles “Marita” Verón, la joven tucumana de 23 años de quien nunca se supo nada hace una década atrás, y se presume que fue secuestrada y obligada a prostituirse, ya que habría sido víctima de en una red de trata de personas.
Pero luego de ese juicio el fiscal general de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), Carlos Gonella, comenzó la investigación contra los hermanos Ale, uno de los cuales fue jefe de la barrabrava y presidente de San Martín de Tucumán.
En marzo de este año la AFIP se presentó como querellante y en los 15 allanamientos realizados, por las diferentes medidas impuestas por el juez, se determinó la imputación de 12 personas, entre los que están los hermanos Ale y allegados suyos.
Además, en uno de los allanamientos realizados en la casa de Angel Ale se encontraron más de 100 armas, muchas de las cuales eran de grueso calibre y no pudieron, a simple vista, justificar.
También se secuestraron 410.000 pesos, 135.000 euros, y 1.500 dolares, todo en efectivo.
Los hermanos Ale están relacionados con el juego -son dueños de diferentes casinos y bingos- pero además de la pasión por el fútbol se diversificaron en el transporte público y de cargas.
"El proceso contra los Ale está en la etapa de investigación y fiscalización, pero esto no se soluciona pagando una multa, solamente, sino que también pueden ir presos", expresaron investigadores de la AFIP a Noticias Argentinas.
La investigación, pero sobre todo el ingreso de la AFIP en la causa como querellante de la misma, se da a partir de que el organismo recaudador comprobó que los hermanos Ale están alcanzados por la "condición objetiva de punibilidad", que les cabe a aquellos contribuyentes -físicos o jurídicos- que superaron los 400.000 mil pesos de recaudación anual.
"Los Ale superaron holgadamente ese monto y tenemos pruebas que permiten entablecer que quisieron evadir ese dinero", explicaron fuentes de la investigación.
Comentá la nota