Desde las fiscalías locales se viene advirtiendo una seguidilla de casos registrados en la ciudad que llamaron la atención.
Recurrentes casos detectados en la ciudad han motivado al llamado de atención de los propios actores judiciales que durante los últimos meses ya han elevado a juicio a varias causas con vecinos imputados de un delito del que no todos advierten sobre sus consecuencias.
Se trata de una especie de estafa (el Código lo encuadra en otra figura -ver más adelante), por el cual una persona paga con cheques y a sabiendas que no va a poder cubrir denuncia el extravío. Consecuentemente, el cobrador no percibe el dinero y el pagador evita quedar “escrachado” en las entidades financieras con los eventuales embargos. Se dice, incluso, que varios de los casos registrados, se habrían motivado incluso por sugerencia del propio banco donde posee la cuenta, sin advertírsele que se trata de un delito penal, tal reza el artículo 302 del Código Penal.
Por lo que este Diario pudo confirmar de fuentes judiciales, los casos detectados en la ciudad resultan llamativos por su cantidad, de los cuales ya hay varias personas procesadas por el delito de “frustración maliciosa de pago de cheques”, quienes deberán afrontar en el corto plazo un juicio oral y público.
Los casos detectados por los fiscales son recurrentes. Personas que libran cheques a sabiendas de la falta de fondos para cubrirlos. En el interín, y antes que el cobrador pase por ventanilla, denuncian el extravío de la chequera en dependencias administrativas (las denuncias por extravío han sido descentralizadas del poder judicial). Empero, desde el banco se les exige la intervención de un juez, por lo que se termina realizando la exposición también en el fuero penal, sin advertir luego el efecto boomerang y terminando imputado de un delito.
Si bien se está en plena feria judicial, desde fuentes ligadas a la fiscalía se confirmó una seguidilla de casos que recientemente fueron elevadas a juicio.
LO QUE DICE LA LEY
Sobre esta seguidilla de casos registrados, desde las fiscalías se advirtió que se está frente a un acto reprimido por la ley.
Más precisamente, el Código Penal alude al pago con cheques sin provisión de fondos. Más precisamente el artículo 302 reza que “será reprimido con prisión de seis meses a cuatro años e inhabilitación especial de uno a cinco años, siempre que no concurran las circunstancias del artículo 172: el que de en pago o entregue por cualquier concepto a un tercero un cheque sin tener provisión de fondos o autorización expresa para girar en descubierto, y no lo abonare en moneda nacional dentro de las veinticuatro horas de habérsele comunicado la falta de pago mediante aviso bancario, comunicación del tenedor o cualquier otra forma documentada de interpelación”.
También el que “de en pago o entregue, por cualquier concepto a un tercero un cheque, a sabiendas de que al tiempo de su presentación no podrá legalmente ser pagado”.
Los recientes casos elevados por la Justicia local aluden a esta última situación, que se manifiesta en el inciso segundo del mencionado artículo.
Sobre la tipificación de la “Frustración de Cheques, especialistas explican que se trata de “la acción típica de frustrar maliciosamente el pago de un cheque por un medio que no sea quitar los fondos de la cuenta. Por ejemplo, cerrar la cuenta, hacerse embargar, lograr ser declarado en quiebra, denunciar el extravío, etc. El delito se consuma cuando el cheque no es atendido a causa de la frustración.
¿La gran estafa?
Bajo una modalidad de similares características, en las últimas horas corrió como reguero de pólvora una versión que es la comidilla de los mentideros del empedrado, y que tiene como involucrados a varios vecinos que forman parte de lo que se conoce como la economía informal.
Ni más ni menos que prestamistas “conocidos” de la ciudad que han padecido el ardid de al menos cuatro personas (dos oriundas de Rauch, uno de Las Flores y un tandilense) que destilaron cheques por doquier y dejaron el tendal.
Resulta un secreto a voces el movimiento de dinero que se registra al margen del sistema oficial bancario, por lo que la presunta estafa que cuenta con varios protagonistas “damnificados” se ganó la calle con feroz insistencia.
La maniobra fue confirmada por los propios prestamistas, incluso uno de ellos realizó una denuncia penal y civil. Para con el segundo de los fueros, se confirmó que a fines de diciembre el juzgado del doctor Francisco Blanc trabó embargo al menos dos de los sujetos denunciados por el denunciante, por una suma que supera los cien mil pesos. Si a ello se suman otras seis personas que habrían quedado involucradas bajo la misma modalidad, se calcula en un monto superior a los dos millones de pesos la presunta estafa.
Para con el fuero penal, este Diario pudo confirmar que sólo uno de los que se presenta como damnificado realizó una denuncia, que motivó la apertura de una causa caratulada como “estafa”, por la cual quedan involucrados precisamente los dos hombres rauchenses (productores rurales) que fueron trabadas sus cuentas.
Asimismo, desde la fiscalía a cargo del doctor Marcos Egusquiza, bajo el consentimiento del Juzgado de Garantías a cargo de José Alberto Moragas, se requirió documentación a un banco de la ciudad para acreditar precisamente las cuentas de este par de sujetos. El denunciante arguye que podría haber alguna conexión entre los denunciados y el gerente de la entidad crediticia, acusación harto difícil de probar para las huestes judiciales.
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