La Justicia Federal resolverá esta semana una medida de no innovar en Pozo Hondo y la venida del Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf), para investigar los restos de un cadáver arrojado en esta localidad en el año 1975.
En aquellos tiempos la Justicia santiagueña dejó en manos David Waisman, el único perito forense de la época, la realización de la autopsia.
Luego por orden del juez fue enterrado en un lugar cercano a la zona donde fue encontrado. El Poder Judicial inició una investigación que fue diluyéndose y no llegó a ninguna conclusión.
Desde la semana que viene los miembros del Eaaf intentarán develar el origen del misterioso cuerpo en torno al cual se tejen muchas hipótesis; la más certera se refiere a la posibilidad que sea un guerrillero que fue ultimado en Tucumán durante el “Operativo Independencia”, que comandaron los represores Acdel Vilas y luego Antonio Domingo Bussi.
Archivos centenarios
En esta causa al igual que en muchas otras, los archivos de EL LIBERAL jugaron un rol importante, puesto que la primeras noticias que tuvo la fiscalía de este hecho fue a través de una nota que fue encontrada en las páginas de la edición del 3 de julio de 1975 “Las autoridades tratan de establecer la identidad de un cadáver encontrado en Pozo Hondo. Con la intervención del juez Ernesto Vital y del perito forense David Waisman se busca develar el misterio…” reza la noticia publicada en aquella época. l
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