Los jueces de la Cámara de Apelaciones en lo Civil de Roca rechazaron el recurso de un empleado de la municipalidad de Allen, a quien el Tribunal de Cuentas le impuso en 2009 una multa de 8.000 pesos por la caída de un paredón del cementerio local.
“Rubén C.” cuestionó que el Tribunal lo multara por la caída de un paredón, entendiendo que la medida excedía sus facultades.
Los jueces roquenses expresaron que el reproche de incompetencia “se muestra extemporáneo por tardío, soslayando la eficacia del acto propio, tal fue el haberse sometido a un proceso, que desde su inicio se apoyó en el reproche a (su) conducta, contra la que se defendió, sin insinuar" la incompetencia.
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