El referente de la Unión Pro Federal hizo un público requerimiento ante la visita Presidencial.
"Una vez más este gobierno ha demostrado que los trabajadores son el último engranaje que deben aceitar para poner en marcha el país. Pero eso ya no sorprende, por la actitud asumida por el matrimonio real absolutista. Aquel que se anime a reclamar aumentos salariales recibe palos, es castigado. Qué vamos a decir de los abuelos, que debido al pago de más del 50 por ciento de los sueldos en negro a los activos, reciben migajas como ingresos para su subsistencia. Para el oficialismo esto es conveniente, porque con algunas dádivas pretenden cubrir estos desaciertos y mostrarse como benefactores de nuestros abuelos. Los jubilados también deben ser destinatarios del bien común", sentenció el dirigente.

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