“Lamentablemente hoy no pudimos festejar el cumpleaños número 51 con José Luis, todos juntos y en familia, porque estos hijos de puta no lo permitieron”. Así comenzaba su discurso Gladys Cabezas, hermana del reportero gráfico de la revista Noticias asesinado el 25 de enero de 1997 en la localidad balnearia de Pinamar.
Durante el mediodía de ayer, alrededor del monumento que tiene Cabezas en la plaza San Martín, varios periodistas y fotógrafos se reunieron para recordarlo y para repudiar los distintos hechos de injusticia que se produjeron en las resoluciones de los detenidos.
Se había logrado una condena responsable, se había logrado la reclusión perpetua para todos los policías que habían participado, como así también para los civiles implicados en la causa. Hoy el ex policía Prellezo cuenta con una especie de prisión domiciliaria, camina permanentemente por la calle y estudia en la facultad de Derecho. Esto no deja de ser una amenaza para los vecinos de la ciudad de La Plata. Con la misma suerte corrieron otros dos detenidos en la causa que también están en libertad. Sólo hay un hombre preso que es José Luis Auge. Mientras, otro “pretende ejercer el derecho”, increíble.
Se conoce que los hombres de la custodia de Yabrán, autores intelectuales del crimen, también gozan de ciertos privilegios: Gregorio Ríos está en libertad condicional y sigue haciendo negocios, los otros policías -Camaratta y Luna- andan por la costa y otros lugares del país mostrando la impunidad dejada por un fallo vergonzoso dictado en su momento por el tribunal de Casación de la provincia de Buenos Aires, que le redujo la condena a estos asesinos.
Estuvieron presentes en el acto representantes de la Asociación de Reporteros Gráficos de la Republica Argentina y también del Sindicato de Prensa Bonaerense, cuyo titular, Ricardo Salas, explicó: “Hoy José Luis Cabezas hubiera cumplido 51 años si no fuera por aquellos salvajes que cometieron este horrorosos crimen. Quiero manifestar el repudio de nuestra organización sindical a la actitud de la Justicia y afirmar la consigna que siempre mantuvimos: sin Justicia no hay democracia”.
“Es indignante saber cómo se han comportado con Gustavo Prellezo, primero le otorgaron una prisión domiciliaria por problemas de salud. Ahora le dieron permiso para estudiar derecho, como cualquier otro, tomando un colectivo de línea sin ser descubierto por la sociedad. Y les salió todo al revés, la sociedad otra vez lo pudo advertir en la calle, y esto es impunidad. Ahora lo único que falta -y esperemos que no- es que la Justicia le pida perdón. Que quede claro que nosotros no se lo daremos”, concluyó Salas.
Desde el Foro de Periodistas Argentinos señalaron que es importante resaltar sucesos que han ocurrido después del crimen de Cabezas. En ese sentido expresaron: “Lejos de este mensaje silenciador que quisieron darle a los reporteros gráficos y a los periodistas, se multiplicó el mensaje de José Luis en todas las cámaras de los colegas. Cuando nos enteramos que el ex policía Gustavo Prellezo andaba caminando por la calle yendo a estudiar derecho, descubierto por los trabajadores de prensa, fue algo muy importante. Hay que mostrar cómo se producen las injusticas, hay que seguir por ese camino”.
A su turno, Gladys Cabezas, la hermana del fotógrafo, manifestó su indignación y le dedicó un feliz cumpleaños a su hermano y señaló que “es una enorme injustica para José Luis Cabezas que estos hombres hoy estén libres”.
La jornada culminó con una suelta de globos blancos y rojos exigiendo justicia.
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