Las cooperativas tuvieron ayer la tarea de limpiar los paseos públicos.
En la plaza Ramírez se recolectaron kilos de residuos, sobre todo de botellas de bebidas –en su mayoría alcohólicas- plásticas y de vidrio. La basura se apiló por sectores y ubicó luego en la cúpula de una camioneta para su depósito final. A los cooperativistas, que trabajaron al rayo del sol, se los vio extenuados, principalmente por la sofocante jornada, cuyas temperaturas promediaron a las 11 los 32 ó 33 grados.
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