Junín tiene el doble de causas por droga que ciudades como Pergamino y San Nicolás

Junín tiene el doble de causas por droga que ciudades como Pergamino y San Nicolás
Las últimas estadísticas oficiales disponibles en materia criminal indican que en Junín el 5,06% de las causas iniciadas corresponden a la infracción de la ley de drogas 23.737. En 2012, se abrieron 430 investigaciones por distintos delitos que abarca esa normativa.

Un problema habitual para quienes combaten el accionar narco local –donde convergen fuerzas de seguridad provinciales y nacionales, como así también instancias judiciales bonaerenses y federales– es el no saber discernir en qué punto de la investigación termina la jurisdicción de una autoridad y dónde debe empezar a intervenir la otra.

De esta manera, una gran cantidad de investigaciones, muchas de ellas con detenciones concretadas, quedan nulas por falencias en los procedimientos o la falta de competencia de las autoridades que actuaron y los arrestados terminan siendo liberados.

El problema radica en la tipificación del delito. Y los “mercaderes de la muerte”, como se llama en la jerga a quienes comercian con estupefacientes, saben que si no son descubiertos con grandes dosis de alguna sustancia ilegal, su causa es caratulada como “tenencia simple”. Y según la ley, en el peor de los casos son derivados a un tratamiento para recuperarse de “sus adicciones”.

Es por esto que el modelo del narcomenudeo se instaló en la Argentina para quedarse.

Sólo cuando se establece el vínculo del narco con su cliente, es cuando la situación del vendedor se torna complicada. Y allí es donde debe actuar la Justicia Federal. Pero en muchas ocasiones, los casos llegan a esos tribunales en una instancia avanzada, aunque en vano, porque quien debía delegar la investigación no lo hizo a tiempo –seguro no mal intencionadamente– y todo debe volver a foja cero.

Cifras

Las últimas estadísticas oficiales disponibles en materia criminal indican que en Junín el 5,06% de las causas iniciadas corresponden a la infracción de la ley de drogas 23.737. En 2012, se abrieron 430 investigaciones por distintos delitos que abarca esa normativa en torno al uso, tenencia y comercialización de estupefacientes.

La cifra pone a Junín por encima de otros departamentos judiciales como Pergamino y San Nicolás, en donde la cantidad de investigaciones en torno al narcotráfico es de apenas la mitad que en nuestra ciudad, en porcentaje y en cantidad.

No obstante, para los expertos en materia de narcotráfico, el hecho de tener más investigaciones, detenidos o droga secuestrada no implica que haya más circulación de estupefacientes, sino que “se trabaja más”. La misma teoría, sostiene que si hay pocos resultados, no es que el mercado de la droga es chico, sino que “no se trabaja por combatirlo”.

Una flagelo que “preocupa”

“Es preocupante la cantidad de droga que se ve”, dijo a Democracia la semana pasada el juez federal Héctor Plou. El magistrado, titular del juzgado federal de Junín, afirmó que hubo un incremento en el consumo de sustancias. Aunque advirtió que “es muy difícil calcular la cantidad que circula”.

En tanto, una alta fuente policial de nuestra ciudad consultada por este diario, manifestó que “el tema de la droga viene en crecimiento como en todos lados” y que en Junín son “cada vez más los chicos de barrios de bajos recursos que dejan la escuela por las adicciones”.

Para ambas fuentes, la droga que predomina por las calles de Junín es la marihuana. Si bien en muchos ámbitos de la sociedad se habla de su inocuidad o de sustancia “blanda”, para el juez Plou, su gravedad tiene que ver con que “hay estudios de instituciones serias de nuestro país que indican que en muchos casos funciona como la puerta de entrada para otras drogas como la cocaína”, dijo.

Por otro lado, el juez aseveró que el abuso de psico-fármacos es otro tema serio. “Ahí ya no entra el accionar de una banda narco, sino la responsabilidad del farmacéutico de ver a quién se lo vende y si tiene una receta, o del médico que los prescribe”, dijo.

“Esto no lo resolvemos con más patrulleros u hombres. Necesitamos una política de inclusión social y educación”, sostuvo un jefe de una fuerza de seguridad de nuestra ciudad que pidió no ser identificado.

Desde la Justicia tampoco observan que haya una red de narcotráfico propia de nuestra ciudad. “En Junín no observamos la presencia de grandes bandas que se dediquen a esto”, afirmó el juez Plou. Y explicó que aquí funciona el sistema de “traer por encargue en micros, camiones o particulares que viajan a Buenos Aires, Rosario y Córdoba”.

En ese sentido, el magistrado dijo que “en esas grandes ciudades, seguramente, para los compradores es más fácil conseguir y podría haber mejores precios”.

Cómo operan los narcos

Si bien la Justicia y la policía coincidieron en que en Junín no operan grandes redes de narcotráfico, sí describieron la operatoria de los vendedores locales.

“Manejan siempre pequeñas cantidades. Saben que no pueden andar con mucho. Entonces, siempre es fundamental contar con el vínculo para poder determinar que la droga era para la comercialización. Si no, es tenencia simple, se le indica a la persona que debe seguir un tratamiento para recuperarse de sus adicciones y listo”, comentó Plou.

“Hay mucho delivery”, dijo el jefe policial consultado. “Se manejan por mensaje de texto o chat. Reciben visitas en casas particulares, van a domicilio o se encuentran en la vereda, hacen el ‘pase’ por la ventanilla del auto o en la moto y desaparecen”, explicó el jefe policial. Y coincidió con el magistrado: “siempre andan con lo justo”.

En muchos casos, según explicaron las fuentes judiciales y policiales consultadas, los proveedores narco de nuestra ciudad, suelen repartir su mercadería en distintas propiedades suyas, como en las de familiares o vecinos a cambio de una comisión. “Si tienen más clientes o uno pide más, les dicen que les den media hora, van a buscarla al otro lugar donde la tienen guardada y se la venden”, dijo Plou.

De esa manera, al haber un operativo policial, los narcotraficantes buscan no tener evidencia que demuestre que son vendedores, sino que pueden engañar a los investigadores y a la Justicia diciendo que es “para consumo personal”.

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