En Junín sólo llegan a juicio el 10 por ciento de las causas por drogas ilícitas

En Junín sólo llegan a juicio el 10 por ciento de las causas por drogas ilícitas
El dato surge de las 430 investigaciones abiertas por tráfico y consumo de sustancias prohibidas en el departamento judicial en el 2012 y de las 44 que efectivamente resultaron con acusados procesados.

Como viene informando Democracia, a través de una serie de notas periodísticas y de una encuesta propia, publicada el domingo último, el protagonismo de la droga y su incidencia en los hechos delictivos que se cometen en nuestra ciudad es una de las grandes preocupaciones de los juninenses.

En este contexto, estadísticas oficiales, obtenidas por este diario, reflejan un fuerte crecimiento del flagelo de la droga en los últimos años.

En este sentido, los casos investigados en los Tribunales de Junín por tenencia y venta de estupefacientes aumentaron un 450 por ciento en tres años.

En efecto, mientras que en 2009 hubo ocho causas elevadas a juicio, en 2012 ese número ascendió a 44, lo que marca un aumento del 450 por ciento.

Sólo el 10% de las causas llegan a juicio

Asimismo, si se tiene en cuenta que el total de causas abiertas por venta y tenencia de drogas en Junín en 2012 fue de 430, y que en ese mismo período llegaron a juicio 44 investigaciones, sólo quedan procesados el 10% de los acusados, una cifra bastante baja.

“Es evidente que existe un aumento considerable de la droga en nuestra ciudad”, reconoció a Democracia un alto funcionario del Ministerio Público Fiscal que trabaja puntualmente en los episodios referidos a sustancias ilícitas.

El hombre -que pidió reserva de identidad porque, según se excusó, existe una directiva de la Procuración General de Justicia de no dar entrevistas- aceptó que la lucha contra la comercialización de narcóticos se da en un marco de “alta complejidad”, escenario que según sus palabras se da porque la Justicia Federal no trabaja en la misma sintonía y entonces “los peces gordos” actúan a discreción.

Muy lejos de “México”

Acerca de la procedencia de la droga que ingresa a Junín, dijo que hay muchas teorías: “Dicen que proviene de Rosario, Córdoba y Buenos Aires”, expresó la fuente consultada, quien sostuvo que pese a que el narcotráfico incrementa su incidencia en nuestro medio, “estamos a varios kilómetros de México”.

“Lo real es que estamos ante una fuerte proliferación en la venta de drogas, un problema que se da en todo el país y del cual Junín no está exento. Acá tenemos varios allanamientos por mes realizados por la Policía Bonaerense, pero no hay procedimientos de la Policía Federal, o sea que no se está atacando a los mayoristas”, cuestionó.

Una lucha complicada

Un problema habitual para quienes combaten el accionar narco local –donde convergen fuerzas de seguridad provinciales y nacionales, como así también instancias judiciales bonaerenses y federales– es el no saber discernir en qué punto de la investigación termina la jurisdicción de una autoridad y dónde debe empezar a intervenir la otra.

De esta manera, una gran cantidad de investigaciones, muchas de ellas con detenciones concretadas, quedan nulas por falencias en los procedimientos o la falta de competencia de las autoridades que actuaron y los arrestados terminan siendo liberados.

El problema radica en la tipificación del delito. Y los “mercaderes de la muerte”, como se llama en la jerga a quienes comercializan con estupefacientes, saben que si no son descubiertos con grandes dosis de alguna sustancia ilegal, su causa es caratulada como “tenencia simple”.

Y según la ley, en el peor de los casos son derivados a un tratamiento para recuperarse de “sus adicciones”.

Es por esto que el modelo del narcomenudeo se instaló en la Argentina para quedarse.

Sólo cuando se establece el vínculo del narco con su cliente, es cuando la situación del vendedor se torna complicada. Y allí es donde debe actuar la Justicia Federal. Pero en muchas ocasiones, los casos llegan a esos tribunales en una instancia avanzada, aunque en vano, porque quien debía delegar la investigación no lo hizo a tiempo –seguro no mal intencionadamente– y todo debe volver a foja cero.

Junín, por encima de Pergamino y San Nicolás

Las últimas estadísticas oficiales disponibles en materia criminal indican que en Junín el 5,06% de las causas iniciadas corresponden a la infracción de la ley de drogas 23.737. Como se dijo, en 2012 se abrieron 430 investigaciones por distintos delitos contemplados en esta normativa en torno al uso, tenencia y comercialización de estupefacientes.

La cifra pone a Junín por encima de otros departamentos judiciales como Pergamino y San Nicolás, en donde la cantidad de investigaciones en torno al narcotráfico es de apenas la mitad que en nuestra ciudad, en porcentaje y en cantidad.

Al respecto, una alta fuente policial de Junín mencionó que el departamento judicial de Junín tiene 9 distritos, mientras que Pergamino tiene dos y San Nicolás de los Arroyos, seis.

No obstante, para los expertos en materia de narcotráfico, el hecho de tener más investigaciones, detenidos o droga secuestrada no implica que haya más circulación de estupefacientes, sino que “se trabaja más”. La misma teoría, sostiene que si hay pocos resultados, no es que el mercado de la droga es chico, sino que “no se trabaja por combatirlo”.

“Es preocupante la cantidad de droga que se ve”, dijo a Democracia en la edición del domingo último el juez federal Héctor Plou. El magistrado, titular del juzgado federal de Junín, afirmó en que hubo un incremento en el consumo de sustancias. Aunque advirtió que “es muy difícil calcular la cantidad que circula”.

Chicos que dejan la escuela…

En tanto, una alta fuente policial de nuestra ciudad consultada por este diario, manifestó que “el tema de la droga viene en crecimiento como en todos lados” y que en Junín son “cada vez más los chicos de barrios de bajos recursos que dejan la escuela por las adicciones”.

Para ambas fuentes, la droga que predomina por las calles de Junín es la marihuana. Si bien en muchos ámbitos de la sociedad se habla de su inocuidad o de sustancia “blanda”, para el juez Plou, su gravedad tiene que ver con que “hay estudios de instituciones serias de nuestro país que indican que en muchos casos funciona como la puerta de entrada para otras drogas como la cocaína”, dijo.

Por otro lado, el juez aseveró que el abuso de psicofármacos es otro tema serio. “Ahí ya no entra el accionar de una banda narco, sino la responsabilidad del farmacéutico de ver a quién se lo vende y si tiene una receta, o del médico que los prescribe”, dijo.

“Esto no lo resolvemos con más patrulleros u hombres. Necesitamos una política de inclusión social y educación”, sostuvo un jefe de una fuerza de seguridad de nuestra ciudad que pidió no ser identificado.

Desde la Justicia tampoco observan que haya una red de narcotráfico propia de nuestra ciudad. “En Junín no observamos la presencia de grandes bandas que se dediquen a esto”, afirmó el juez Plou. Y explicó que aquí funciona el sistema de “traer por encargue en micros, camiones o particulares que viajan a Buenos Aires, Rosario y Córdoba”.

En ese sentido, el magistrado dijo que “en esas grandes ciudades, seguramente, para los compradores es más fácil conseguir y podría haber mejores precios”.

Los “kioscos” y el “menudeo”

Si bien la Justicia y la policía coincidieron en que en Junín no operan grandes redes de narcotráfico, sí describieron la operatoria de los vendedores locales.

“Manejan siempre pequeñas cantidades. Saben que no pueden andar con mucho. Entonces, siempre es fundamental contar con el vínculo para poder determinar que la droga era para la comercialización. Si no, es tenencia simple, se le indica a la persona que debe seguir un tratamiento para recuperarse de sus adicciones y listo”, comentó Plou.

“Hay mucho delivery”, dijo un jefe policial consultado. “Se manejan por mensaje de texto o chat. Reciben visitas en casas particulares, van a domicilio o se encuentran en la vereda, hacen el ‘pase’ por la ventanilla del auto o en la moto y desaparecen”, explicó el jefe policial. Y coincidió con el magistrado: “siempre andan con lo justo”.

En muchos casos, según explicaron las fuentes judiciales y policiales consultadas, los proveedores narco de nuestra ciudad suelen repartir su mercadería en distintas propiedades suyas, como en las de familiares o vecinos a cambio de una comisión. “Si tienen más clientes o uno pide más, les dicen que les den media hora, van a buscarla al otro lugar donde la tienen guardada y se la venden”, dijo Plou.

De esa manera, al haber un operativo policial, los narcotraficantes buscan no tener evidencia que demuestre que son vendedores, sino que pueden engañar a los investigadores y a la Justicia diciendo que es “para consumo personal”.

Tráfico, consumo y delito

Más de ocho de cada diez votantes en la encuesta semanal de Democracia, que se publica en el sitio de Internet www.diariodemocracia.com, consideraron la semana pasada que la inseguridad en nuestra ciudad tiene raíces en el consumo y tráfico de drogas ilícitas.

En efecto, ante la pregunta “¿Cree que la inseguridad en Junín está relacionada al consumo de drogas y el narcotráfico?”, el 59.5% de los participantes afirmó que “sí, hay jóvenes que roban para consumir” sustancias, mientras que el 23.1% señaló: “Sí, los que venden droga también se dedican a robar”.

Sólo el 13.8% separó al delito de las drogas y respondió: “No, la inseguridad no tiene que ver con las drogas”. El 1.6% contestó: “No, no hay inseguridad”. Y el 1.9%, “no sabe, no contesta”.

En total, participaron del sondeo 420 lectores.

Meoni habla de una “realidad nacional”

El intendente de Junín, Mario Meoni, también se refirió en una entrevista con Democracia, publicada el martes último, a la problemática del narcotráfico en nuestra ciudad.

“Junín no escapa a la realidad de la Nación. Siempre hay algún malintencionado que quiere instalar que hay una protección política, y la verdad es que ningún integrante de nuestro gobierno apaña o encubre ningún tipo de delito, no sólo el narcotráfico”, aseguró el jefe comunal. Y añadió: “Pero con más razón aún el narcotráfico, que es degradante para la sociedad, porque es una cuestión de salud pública, porque genera otros delitos y tiene muchas ramificaciones que son muy nocivas para la comunidad y que, por supuesto, yo combato”.

“Pero de mí no depende la Policía de la provincia de Buenos Aires, no dependen los fiscales, no depende el fiscal federal, el juez federal, la Policía Federal, es decir todos los actores que tienen que trabajar alrededor de la problemática del narcotráfico”, señaló el funcionario.

“La verdad es que no está pudiendo ser efectiva la Nación, que tiene Gendarmería, Prefectura, radares, los fiscales, por eso a mí me llama la atención que acá se escriba tanto sobre la responsabilidad local y no se pregunte nunca por qué la procuradora no instruye al fiscal federal a actuar en ese sentido”, sugirió.

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