En menor medida, la tormenta del sábado afectó cultivos de Rivadavia y San Martín. Productores cosecharon la uva aún sin madurar.
La tormenta se desató cerca de las 23 y además, dejó daños en 200 techos de las viviendas del pueblo y pérdidas menores en cerca de 2.000 hectáreas de Rivadavia y San Martín.
Ayer por la mañana y a contrarreloj, algunos productores de Philipps estaban cosechando las uvas todavía verdes, de las plantas dañadas y del suelo mismo de las fincas.
"Tenemos dos días para sacarlas y aprovecharlas aunque sea para mosto porque después se van a podrir todas", explicó José Lombardo, que tiene su finca en la calle Perón, donde fue el epicentro de la tormenta.
Dentro de la desgracia, Lombardo tuvo algo de suerte, ya que otros productores menos afortunados ni siquiera pudieron conseguir una cuadrilla de obreros que levante la uva y han tenido que resignarse a ver cómo se va pudriendo entre los surcos.
En Philipps, muchos de los vecinos coinciden en lo mismo: la tormenta llegó casi de imprevisto y con un ruido que parecía el de un tren que se aproxima: "Cayó piedra durante casi diez minutos. Así no hay cosecha que aguante", contó una mujer mientras amontonaba las hojas de los árboles que habían formado un colchón verde junto a la puerta de su casa.
Gustavo Gil, subsecretario de Promoción Económica de Junín dio algunas precisiones: "La tormenta afectó a casi mil hectáreas donde dejó daños totales del 100%; hubo otras 300 hectáreas con daños de hasta el 40 por ciento". Hay que tener en cuenta que la producción de Philipps representa el 18% de los cultivos de todo Junín y que cerca de la mitad de las hectáreas sufrieron daños totales.
Además de dolidos por un granizo que golpea a pocos días de la cosecha, los productores de Junín se quejaron por los resultados que muestra la lucha antigranizo: "La mejor herramienta es la malla antigranizo y una manera de ayudar al productor a colocarla es que el Gobierno se la descuente de su impuesto a las ganancias", sugirió uno de ellos.
En Rivadavia, la tormenta del sábado afectó a cultivos de Los Campamentos, donde hubo daños de entre el 35 y el 40% y, en menor medida, a Mundo Nuevo. Sin embargo, el intendente Ricardo Mansur no pudo precisar la cantidad de hectáreas dañadas "porque en esa zona hay mucho terreno inculto. Vamos a esperar a que los productores hagan la denuncia para saber cuánto daño hubo concretamente".
Pedro Escudero, jefe de Desarrollo Económico de San Martín explicó que la zona más afectada por el granizo del sábado fue Alto Verde y, en menor medida, El Ramblón: "Es difícil cuantificarlo, pero calculamos que hubo pérdidas en unas 2.000 hectáreas, con daños que llegan hasta el 50 por ciento".
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