Según afirmó el director de Turismo del gobierno local, Juan Pablo Mastrángelo, la situación más crítica se dio pasadas las 6.30, cuando el agua alcanzó los máximos niveles de altura.
Según afirmó el director de Turismo del gobierno local, Juan Pablo Mastrángelo, la situación más crítica se dio pasadas las 6.30, cuando el agua alcanzó los máximos niveles de altura. "El fuerte viento sur desbordó la laguna y el agua entraba por las bocas de los murallones", graficó el funcionario municipal.
"Al pegar el agua con tanta fuerza sobre los murallones, se produjo una especie de lluvia que alcanzó a ‘llenar’ la zona de los estacionamientos", afirmó, y agregó: "Hubo un gran oleaje y a la gente le recordó la inundación de 2001".
De todos modos, Mastrángelo aseguró que –afortunadamente- "el agua está corriendo y si bien está muy elevada, no hay riesgos de nuevas inundaciones".
Debido a esta situación, y pese a que por la Navidad muchos turistas y visitantes se acercaron al Parque Natural, ayer flameaban en el espejo de agua juninense las banderas rojas de "prohibido bañarse".
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