En Junín crecen los “mini conurbanos”

En Junín crecen los “mini conurbanos”

Un informe de la Fundación Techo señala que en Mar del Plata, Bahía Blanca y nuestra ciudad proliferan cordones urbanos similares a los del Gran Buenos Aires

Según un informe difundido esta semana, los “mini conurbanos” tienen características sociales, urbanísticas y delictuales similares a la del conurbano. Y crecieron en las últimas décadas, al calor de las transformaciones demográficas que se vivieron en la provincia. Pero estos cordones urbanos no rodean a la Capital Federal, sino que se instalaron y crecieron en los márgenes de ciudades del interior bonaerense como Junín, Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil y Olavarría, además de las localidades del Partido de la Costa y Villa Gesell, entre otras. Algunos especialistas hablan de “procesos de conurbanización”. Lejos de revertirse, en los últimos años se ha profundizado la emigración hacia las grandes ciudades y la formación de cordones de pobreza y miseria en torno a estos centros urbanos.

Pero el fenómeno tiene características particulares. Si el conurbano se formó a partir de la llegada de habitantes de países limítrofes o de provincias del norte argentino, estos “mini conurbanos” del interior bonaerense están conformados, además, por quienes dejaron barrios del Gran Buenos Aires para instalarse en una geografía similar pero “a escala”.

El proceso tiene consecuencias visibles, especialmente en las ciudades de mediana escala. Allí, los vecinos debieron abandonar viejos hábitos pueblerinos y acostumbrarse a recaudos y precauciones propias de las grandes ciudades.

El mecanismo por el cual se expanden estos “conurbanos a escala” en el interior provincial es similar al de la expansión del área urbana en el Gran Buenos Aires: toma de tierras, ocupación de lotes y formación de asentamientos, en muchas ocasiones con un claro trasfondo político, es decir, movidas amparadas o promovidas por dirigentes en busca de formar “cotos” electorales.

Análisis de la ciudad

Un crecimiento demográfico que se dio de manera muy rápida, con la extensión de varios barrios fuera del casco urbano y, paralelamente, un aumento de los episodios delictivos como nunca antes se había dado, son algunos de los factores que contribuyen a la “conurbanización” de distintos distritos del noroeste bonaerense, entre ellos, Junín.

Según el informe, Junín tuvo un crecimiento poblacional de peso: 15 por ciento en apenas nueve años, entre 2001 y 2010. Con sus actuales 85 mil habitantes ya no es, según sus propios habitantes, una ciudad apacible, de puertas abiertas y bicicletas sin candado en las veredas.

En Junín hay en la actualidad 18 asentamientos informales en los que residen 451 familias.

En el distrito más importante del noreste bonaerense, el problema que más preocupa ligado al crecimiento poblacional en zonas suburbanas es el de la inseguridad.

El pico de violencia llegó hace dos años, en un hecho sin precedentes que marcó a fuego a Junín: el crimen de Karen Campos, una adolescente de 17 años que fue baleada durante un robo al kiosco donde trabajaba. El episodio desató una pueblada que dejó como saldo varios heridos.

El crimen ocurrió en medio de una ola de asaltos y muertes en ocasión de robo y derivó en un recambio de toda la cúpula de la policía y el envío de mayores recursos por parte del ministerio de Seguridad. No obstante, la violencia y los delitos continuaron en aumento, tendencia que se refleja en las estadísticas oficiales.

Y no sólo el número es lo que más preocupa a vecinos y autoridades. La violencia ejercida contra las víctimas parece ser también mayor. En uno de los siete episodios, varios casos terminaron con mujeres hospitalizadas.

Entre los fenómenos urbanos que más preocupan está el aumento del accionar de motochorros, que también emparenta a Junín con el conurbano. Sin sistema de transporte público, en la comuna hay registrados unos 35 mil autos y unas 50 mil motos, es decir, más de una moto cada dos habitantes. En el último tiempo han llegado a registrarse hasta siete hechos por día, con un promedio de cuatro arrebatos diarios, según confirmaron fuentes policiales.

La falta de colectivos deja a muchas familias de los barrios más alejados prácticamente aisladas. Incluso hay barrios como La Vaca o Progreso donde a la propia policía se le dificulta ingresar, por lo que se da el fenómeno de incipiente “favelización”.

Fenómeno en aumento

Mar del Plata y Junín son apenas dos ejemplos de los muchos que proliferan en el interior de la Provincia, donde el aumento poblacional viene generando paisajes urbanos similares a los del Conurbano.

Según el último informe de la Fundación Techo para la provincia de Buenos Aires, hay asentamientos urbanos informales, o villas, en todas las ciudades medianas del interior.

En Olavarría, por caso, se contabilizaron cinco asentamientos con unas 300 familias, mientras en que Azul se registraron dos villas con 640 familias. En el Partido de la Costa se contabilizaron cuatro asentamientos, y en Tandil, uno con 135 familias.

En Bahía Blanca, finalmente, hay 29 asentamientos donde viven 10.419 familias.

Con casi 30 villas, en efecto, Bahía Blanca es otra de las ciudades donde se viene registrando una extensión de zonas suburbanas con características similares a las del Conurbano. Allí, según datos de consultoras privadas, el aumento en los indicadores de pobreza está generando preocupación.

Rizzo: “Hay que sacar la connotación grave que se le da”

La secretaria de Acción Social, Paola Rizzo, señaló que “me llama la atención este informe, no sé qué estudio hicieron para dar estos datos tan precisos. Por supuesto conocemos algunos asentamientos que se han ido formando, pero no son 18, y estamos trabajando particularmente con las familias que están ocupando terrenos”.

“La inestabilidad laboral ha hecho que la gente tenga que tomar tierras, porque era imposible que accedieran de otra forma a una vivienda propia”, señaló.

La funcionaria municipal dijo que “nos ocupamos de esta problemática y quiero sacar esta connotación tan grave que le da el informe. A nosotros nos afecta mucho la calidad de vida de la gente y la situación en la que vive, sobre todo cuando las familias están compuestas por chicos”.

Comentá la nota