Supera con marcada amplitud a lugares como Chacabuco, Lincoln, Bragado, Los Toldos y 9 de Julio, a los que llega a quintuplicar en cantidad de fallecidos. En lo que va del año, en las calles y accesos locales murieron nueve personas.
Junín supera con holgada amplitud al resto de las ciudades de la Región en cantidad de muertos por accidentes de tránsito. Lo demuestra la comparación entre el número de víctimas fatales que acumuló el casco urbano juninense en lo que va del año con el de otros lugares ubicados cien kilómetros a la redonda.
En ese relevamiento se refleja otro dato no menor: en sitios que tienen la mitad de habitantes que nuestro medio, la cifra de siniestros con final trágico es cuatro y hasta cinco veces inferior, y no dos como sugerirían con frialdad los libros de matemáticas.
Por ejemplo, en Chacabuco, que de acuerdo con el último censo tiene 38.500 habitantes, entre el 1º de enero y ayer fallecieron dos personas a raíz de siniestros viales, lo mismo que en Bragado, donde viven 40.000 personas, mientras que en Junín hubo que lamentar diez decesos.
En General Viamonte y 9 de Julio no se lleva una estadística, ni oficial ni a través de los medios de comunicación. Sin embargo, sitios web y periódicos de aquellas localidades (los toldenses “Impacto” y “Diario Digital” el diario “El 9 de Julio”) reconocieron que hubo un aumento pronunciado de colisiones pero aclararon que, de ellas, las que desencadenaron muertes no están en cantidad “ni cerca” del guarismo local.
En Lincoln, en tanto, en este 2014 se dio una situación particular, ya que suma seis muertos en choques callejeros y se ubica segunda en la tabla regional de episodios con epílogo luctuoso. De todos modos, en la distribución de los hechos no se observa la regularidad existente en Junín –que en 2013 rozó los dos fallecidos por mes y este año no bajó del promedio de un occiso mensual-, pues los casos en territorio linqueño se concentraron en los primeros cuatro meses.
Golpes mortales
En Chacabuco, el 31 de julio, cerca de la una de la madrugada, se tomó conocimiento del fallecimiento de Alan Lareu, de 20 años, a raíz de las graves lesiones sufridas en el accidente ocurrido cinco horas antes en el Acceso Juan XXIII. Lareu ingresó al Hospital Municipal Del Carmen con traumatismo encéfalo-craneano y quedó internado en terapia. El choque se produjo cuando la moto que conducía Lareu embistió por la parte derecha a un auto que intentó doblar para ingresar a su garage.
El segundo golpe mortal lo sufrió una anciana hace pocas semanas. La mujer fue atropellada por un coche cuando se desplazaba en un rodado menor y, tras una corta agonía, dejó de existir.
En lo que respecta a Bragado, la primera de las dos muertes originadas por la inseguridad vial en el presente calendario fue a principios de febrero y tuvo como protagonista a un chico de 14 años, mientras que la segunda se consumó hace pocas semanas, costándole la vida a una mujer. “El año pasado fue bastante más cruel en choques trágicos, este año tenemos un caso grave todas las semanas pero dentro de esa desgracia, lo positivo es que la gran mayoría logra salir adelante”, le dijo a Democracia un integrante del gabinete bragadense.
En Lincoln, la cadena de sucesos trágicos se inició el sábado 11 de enero. En el acceso “Intendente Pablo Massé”, que une Arenaza con la Ruta Provincial Nº 68, Alexis Nahuel Pagliaso (19) perdió el control de la camioneta que manejaba y volcó. Como consecuencia de los golpes, el chico perdió la vida.
El domingo 26 de ese mismo mes, Laura Lencina (24), quien circulaba en una moto, colisionó contra la parte trasera de un carro en el acceso “Eva Perón” de Lincoln. Murió a causa de las heridas.
En la madrugada del miércoles 5 de marzo, Matías Fernández (33) se desplazaba junto a otros jóvenes en la caja de una camioneta Ford F-100 que arrastraba un carretón de sembradora. Se abrió la puerta trasera del vehículo, el joven cayó al piso y el remolque lo pasó por encima. Fernández falleció a las pocas horas.
El viernes 11 de abril, Gustavo Garduño (37) murió a causa de las heridas recibidas tras la colisión que había sido protagonizada por la moto que manejaba y un carro que era arrastrado por una camioneta, en el camino real a la localidad de Bayauca.
El domingo 13 de abril, en la esquina de las calles Sarmiento e Ituzaingó, frente a la confitería del club El Linqueño, colisionaron una camioneta Chevrolet S-10 y un ciclomotor marca Guerrero 110 cc., cuyo conductor -identificado como Braian González, de 17 años- falleció.
El árbitro de fútbol de la Liga Amateur de Deportes, Raúl Silva, falleció en la madrugada del domingo 18 de mayo, luego de chocar con su moto un camión que estaba estacionado en avenida 9 de Julio, entre calles Saavedra y Monseñor Surce.
Por otro lado, en General Pinto no se registraron colisiones mortales en estos once meses del año.
En cuanto a Pergamino, fuentes de la Policía Científica de esa ciudad indicaron que el único dato estadístico les marca que hubo 25 muertos, pero la mayoría en el trayecto de ruta que une a ese lugar con Colón, mientras que "muy pocos se consumaron en la trama urbana pergaminense."
Junín, reina regional del luto
El primer siniestro con desenlace trágico de este año ocurrió el 4 de febrero, cerca de las 7, Fabián Ezequiel Durán, de 21 años, chocó con una camioneta en la intersección de Benito de Miguel y Dr. Calp, y perdió la vida minutos más tarde, cuando era trasladado de urgencia al Hospital Interzonal por una ambulancia del servicio de emergencias médicas de Intermed.
El 6 de marzo, pasadas las 20.30, en el Camino al Balneario de Junín, impactaron de manera frontal un automóvil Volkswagen Gacel de color blanco (patente ULD 237), en el que viajaba un matrimonio y sus tres hijos menores de edad, y una motocicleta Econo 70, de color negra, guiada por un joven de 22 años, identificado como Nicolás López.
El conductor del rodado de menor porte perdió la vida en el acto.
El automóvil circulaba en dirección al Parque Natural, donde se domicilia la familia, y la moto lo hacía en sentido contrario.
Una semana más tarde, una mujer falleció a causa de las heridas que le provocó un choque ocurrido a mediados de enero, en la intersección de avenida San Martín y Lavalle.
La víctima fue identificada como María del Carmen Drago de Miranda, de 62 años, quien permaneció en agonía durante casi dos meses en el hospital.
Las lesiones que le provocó el impacto fueron múltiples y demandaron un gran esfuerzo de los médicos que se encargaron del caso, pero todos los intentos por revertir el delicado cuadro de la paciente terminaron siendo estériles.
Otro hecho trágico se dio el 23 de marzo, a las 5.20 de la madrugada, cuando la víctima, identificada como Cristian Zurita, oriundo de Isidro Casanova (La Matanza), iba con su moto y por causas no establecidas, cayó al suelo sufriendo gravísimas heridas que ocasionaron su muerte.
El 26 de mayo, Luis Alfredo Calvo, de 64 años, murió tras padecer una larga agonía. Calvo había colisionado en su moto contra una camioneta, en la esquina de Juan B. Justo y Roque Sáenz Peña, el 3 de abril pasado. El violento impacto le provocó severas lesiones que demandaron su inmediata internación en el Hospital Interzonal, para luego ser derivado a una clínica privada de nuestra ciudad, donde murió pese a los esfuerzos médicos por revertir su delicado cuadro de salud.
Rodrigo Quintana murió el 18 de julio, después de protagonizar una fuerte colisión en su moto con otro rodado del mismo porte en la intersección de la avenida Pastor Bauman y Guido Spano. Ambos rodados (una motocicleta Guerrero de 200 c.c. de cilindrada, que conducía Quintana, y una Zanella “Pocket”, que era guiada por una joven identificada como Candela Rodríguez, que no sufrió heridas de consideración) circulaban, aparentemente, en el mismo sentido, por avenida Pastor Bauman.
Walter Santiago Castillo, de 32 años, falleció el 20 de septiembre, tras permanecer internado en terapia intensiva luego de colisionar en su motocicleta con un automóvil, aparentemente en la zona de las calles Julio Campos y Aparicio.
La penúltima víctima resultó Eduardo Descarga, de 74 años, quien falleció a mediados de esta semana tras agonizar quince días en el Hospital Abraham Piñeyro. Descarga había protagonizado una colisión a bordo de una moto contra una camioneta Ford Eco Sport, guiada por María de los Ángeles Mazoero, en Ramón Falcón y 9 de Julio.
La lista parcial se completa con Sebastían Rolón, de 37 años, quien a mediados de octubre transitaba entre el destacamento de la Policía Vial y Circunvalación, en su triciclo rojo (una moto adaptada debido a su discapacidad física) cuando fue colisionado por un vehículo que circulaba unos metros detrás de él. El terrible impacto y las lesiones sufridas lo llevaron a la muerte.
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