Los altos costos de los lotes en el casco urbano, sumados a la necesidad de muchos vecinos de encontrar en el aire libre y los paisajes naturales un merecido sosiego, empujan el crecimiento de zonas alejadas del centro. Los sectores más buscados.
Se trata de lugares que hasta principios del nuevo milenio no poseían siquiera el mote de “barrio”, debido a su aislamiento respecto de las luces de la urbe y a su semblante desértica, y que en la actualidad cobijan cada vez más fachadas en su interior.
Esa transformación tan brusca fue producto de un abanico de circunstancias: primero, la diferencia entre el alto costo de un terreno en el casco urbano y la valuación “económica” en zonas retiradas de la Ciudad, poco habitadas; más tarde, la carencia de lotes que fue quedando a disposición en el “Junín tradicional” y el feroz azote que la inseguridad empezó a propinar todos los días hicieron su trabajo en la mente de los vecinos, muchos de los cuales emigraron a sitios más tranquilos.
Desde entonces, la zona Sur adquirió un desarrollo muy marcado, cuyo principal beneficiario fue el barrio Gregorio González y sus aledaños, Nuestra Señora del Carmen y Eusebio Marcilla, además de 9 de Julio y Nuestra Señora de Fátima, sumado a las zonas de quintas, principalmente en el Camino al Balneario y Cerrito Colorado.
Referentes de la inmobiliaria y de la construcción hablaron de este fenómeno, que continúa en expansión más allá de la crisis económica y de las dificultades que impone un mercado sensible por demás a los avatares del panorama financiero.
El martillero Daniel Ghirardi dijo que Junín se está expandiendo a niveles parejos en tres de los cuatro puntos cardinales. “Tomando como punto de referencia el centro, el sector de menor afluencia es el noroeste, o sea la zona cercana a las cárceles. La presencia de las unidades penitenciarias frena el impulso de construcción que se observa en otras partes, quizás porque la gente conserva un poco de resquemor”, opinó.
El profesional hizo una evaluación de la vista que ofrecen los nuevos barrios y destacó que en tren de comparaciones se llega a observar “diferente calidad de construcción”, lo que refleja que cada una de las zonas en gestación se conforma en torno a un target específico. “Están los más humildes, los de clase media y los tipo country, a los que acceden las clases más pudientes”, enumeró.
Para Ghirardi, una de las razones que explica esta variante en el mapa local es la Universidad, que al provocar un aluvión de alquileres estudiantiles dejó casi sin inmuebles al casco urbano. Y entre invertir en una casa que no está ubicada en un lugar que le agrade y comprarse un terreno para encarar una edificación en un ámbito más adecuado a sus gustos, mucha gente optó por esto último. “Inclusive, padres de universitarios al venirse sus hijos a estudiar a Junín se han venido con ellos, lo vemos en el despoblamiento que hay en pueblos y zonas rurales”, dijo el martillero.
Ghirardi sostuvo que la habitabilidad se incrementó “tremendamente” en la zona Sur. “En cercanías del Junín Golf Club, en Rincón del Cielo, Cerrito Colorado, Club Banco Provincia y camino al Balneario es en la franja donde más gente se ha ido a vivir. También nos sorprende el crecimiento demográfico que se está dando en la avenida de Circunvalación, en cercanías a los complejos del Colegio Marianista y de la Sociedad Italiana”, añadió.
Otro agente inmobiliario, José Rodríguez, puntualizó que los puntos más buscados por los inversores son el complejo de quintas situado camino a la Laguna de Gómez y el Cerrito Colorado. “Esos son los sitios hacia donde más se está ensanchando la ciudad y que en relación con los metros cuadrados que hay a disposición, resultan más baratos que en el casco urbano. La gente busca salir un poco de la ciudad, tomar contacto con el aire libre, más allá de la escasez de suelo desocupado que hay en la ciudad”, comentó.
Por su parte, Eduardo Diotti apuntó que una parte importante de la actividad de la construcción se está concentrando sobre avenida Alvear y Circunvalación, un nodo elegido por las clases populares para hacer realidad, de a poco y con los recursos del ahorro mes a mes, el sueño del techo propio.
Distintos valores
Los especialistas señalan que para hablar de valores de terrenos hay que tener en cuenta que no existe un patrón claro de valuación. “Hay distintos targets. Algunos son lotes tipo quinta, otros tipo ciudad, pero la extensión se ha dado por igual casi en todos los puntos cardinales. El precio es muy relativo, es imposible fijar una cifra estandarizada porque depende de un montón de factores”, dijo Daniel Ghirardi.
José Rodríguez, en cambio, fue un poco más allá al señalar que para el público de clase media para abajo, una zona que viene creciendo es el barrio San Antonio. Los servicios están llegando de a poco y los lotes siguen siendo económicos, oscilan entre 70.000 y 100.000 pesos. Después está la zona de Alvear y Circunvalación, donde una fracción de suelo ronda esos mismos valores”, comentó.
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