Los juninenses achican gastos en ropa, salidas y en el asado de los domingos

Los juninenses achican gastos en ropa, salidas y en el asado de los domingos

Movidos por la incesante escalada de precios que viene haciéndose sentir con fuerza en todo el país, hombres y mujeres de esta ciudad tuvieron que aplicar un ajuste en sus bolsillos para llegar con oxígeno a fin de mes.

Las salidas, sean de pareja, de familia o con amigos, la vestimenta y el asado del fin de semana son los ítems donde con mayor rigor cayó la “tijera” de los juninenses para recortar gastos.

Movidos por la incesante escalada de precios que viene haciéndose sentir con fuerza en todo el país, hombres y mujeres, vivan solos o sean jefes de hogar, tuvieron que aplicar un ajuste en sus bolsillos para llegar con oxígeno a fin de mes y eso quedó evidenciado en un relevamiento realizado por Democracia. 

“Tuve que achicar hasta el aire que respiro”, expresó Elina, con una broma que sin embargo utilizó para significar el intenso plan de ahorro que debió aplicar en los últimos tiempos.

En diálogo con este diario, la mujer dijo que es una suerte que no le guste la carne vacuna y sea aficionada a la alimentación basada en verduras, pero comentó que “al tener familiares que tienen familias numerosas, con chicos incluidos, se nota que no la están pasando bien cada vez que tienen que ir a la carnicería”.

Junto a su mujer, Ángela, y la pequeña hija de ambos, Diego recorre el centro mirando vidrieras y al ser consultado por este matutino no duda en afirmar que “está bastante difícil sostener un nivel de vida de un mes a otro”. Y agrega: “En nuestro caso, en comida no podemos recortar porque es un bien indispensable, más estando la nena, pero sí tuvimos que dejar a un segundo plano las salidas los fines de semana y rotarnos en la compra de ropa: un mes compramos para mi señora, el otro para la nena, cuando se puede para mí, y así la vamos llevando”.

Por su parte, Pablo indicó que en la recreación recayó su principal ajuste: “Es que hoy para salir a tomar algo, tranquilo, sin volverte loco, necesitás por lo menos quinientos pesos”.

Y ni hablar de los pequeños “lujos”, como los artículos de belleza en el caso de las mujeres, artículos cuya compra se trata de dosificar lo máximo posible. “Yo trato de que no me falta nada y que a mi hija tampoco, pero reconozco que hace meses está subiendo todo y que al no poder dejar de consumir la esencial, por ahí se compra un poco menos en perfumes y cosas por el estilo”, expresó Cintia.   

Otros testimonios recabados en esa encuesta reflejaron que un hábito sagrado para los argentinos, el legendario asado de los fines de semana, cedió algo de terreno por la imposibilidad de los ciudadanos de hacer frente a un producto que en la actualidad tiene un costo promedio de 120 pesos por kilo. “Está complicado costear un asado para la familia, a no ser que lo compremos entre unos cuantos o que lo hagamos fin de semana por medio o cuando se pueda”, señaló Genaro.

Cecilia, en tanto, observó que "la situiación está para hacer las compras justas y necesarias, sobre todo para el laburante común que tiene una familia a cargo y que tiene como principal objetivo llegar al próximo cobro con un peso en la billetera".

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