El titular de la agrupación Militancia dialogó con REALPOLITIK y anunció el homenaje que le harán éste sábado a Juan Garnica, a dos meses de su fallecimiento. Además, se refirió a la situación del peronismo local y señaló que el Partido Justicialista no está cumpliendo el rol que debería.
Estamos trabajando en la construcción de la agrupación, más activos que nunca porque entendemos a la política como una actividad de transformación permanente. Creemos que los momentos no electorales son en los que se puede trabajar mejor en los barrios y con las necesidades de la gente.
Cuando no están en campaña, muchos políticos se alejan de la gente y nosotros hacemos acá nuestro trabajo fundamental. Por eso, el sábado realizaremos una actividad muy importante desde el punto de vista humano, más allá de lo político: le rendiremos un homenaje a un compañero histórico del peronismo de la ciudad, Juan Garnica, quien hace dos meses falleció.
RP.- ¿Cómo estás viendo al justicialismo en la ciudad?
Lo vemos con una visión bastante crítica porque creemos que el peronismo cada vez pasa menos por el Partido Justicialista, que está cerrado a los funcionarios de la intendencia y tiene muy poca actividad política.
La función que debería tener el partido es la de debatir, la de controlar a los gobernantes siendo uno de los principales fiscales. Tampoco cumple el rol de formador ni se encarga de recordar a algunos compañeros.
Nosotros ya no participamos del partido siendo profundamente peronistas porque no vemos ninguna tarea. Por eso nos organizamos por fuera de la estructura tradicional.
RP.- ¿No creés que sea posible la unidad del peronismo?
Ese es un debate complejo. Creo que la unidad del peronismo no es un fin en sí mismo, nunca lo fue. El justicialismo es un movimiento político que siempre tuvo sus diferentes versiones o alas.
Nunca hizo de la unidad un fin en sí mismo porque el peronismo debe ser un movimiento revolucionario, transformador de la sociedad. Así lo pensaron Perón y Evita. Por eso, estar todos juntos aplaudiendo medidas que no nos satisfacen, no podría ser posible.
Entendemos que el gobierno municipal no representa a una gran parte de los peronistas y ni siquiera lo intenta. Por eso, el llamado a la unidad es un intento que no va a llegar a ningún lado.
La unidad no es buena o mala, es una circunstancia. La unidad en un proyecto equivocado es muy mala. Lamentablemente hoy el gobierno municipal es lo mismo que el Partido Justicialista local, cosa que el intendente criticó de Alak.
RP.- ¿Por qué te parece que Bruera ganó las elecciones con un amplio apoyo?
Hicimos un análisis y le reconocemos la victoria. Obviamente, ha tenido algunos aciertos y la primera parte de la minoría lo reconoció. Mucha gente valoró la presencia del Estado en la vía pública, cosa que es real aunque se hizo con trabajadores precarizados, y eso solucionó algunos problemas de superficie.
Otra cosa que sucede es que, después de una gestión tan larga como la de Alak, la gente entiende que recién está empezando a gestionar Bruera. Por eso le dieron un voto de confianza, para ver si cumple los desafíos grandes de la ciudad.
A mi entender, la gestión todavía está en los desafíos iniciales y entiendo que no debería llevar ocho o doce años empezar a solucionar los problemas de fondo.
El haber ido con la boleta del oficialismo fue también muy importante para que el resultado fuera mucho más fuerte del que hubiera tenido. (www.REALPOLITIK.com.ar)
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