Promedia la cuarta semana de movilizaciones contra el gobierno de Jujuy y los distintos focos de protesta redoblan esfuerzo y creatividad para seguir de pie, pese al desgaste propio de reclamos que tienen distintos actores, territorios y motivaciones, y por lo tanto carecen de una estrategia orgánica o de un liderazgo visible frente a un Gerardo Morales que responde con represión o indiferencia.