El fiscal no acusó y los imputados serán absueltos. El origen de todo el juicio fue el de unas pintadas que se hicieron en 2007 en Chos Malal, acusando al entonces gobernador Sobisch por el asesinato de Fuentealba.
La falta de testimonios concretos, y el “olvido” de las circunstancias y hechos concretos, fueron motivadores suficientes para no concretar la acusación en juicio, generalmente determinante para que haya una condena.
El proceso judicial comenzó cuando se pintaron edificios públicos municipales y provinciales de la localidad de Chos Malal, el 4 de agosto de 2007, cuatro meses después del asesinato del maestro Carlos Fuentalba, responsabilizando al entonces gobernador Sobisch de ese crimen.
El juicio oral comenzó en Zapala la semana pasada, con Mario Alonso, Mirta Méndez, Ceferino Vázquez, Marcelo Vilches y Ariel Cid, todos oriundos de Chos Malal, como imputados.
El proceso judicial fue en todo momento resistido por organizaciones gremiales estatales y diversas agrupaciones políticas, que volvieron a cuestionar la independencia del Poder Judicial en Neuquén.

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