Jugarán la última carta para que el clásico se juegue en Tucumán

Jugarán la última carta para que el clásico se juegue en Tucumán
Dirigentes de Atlético y San Martín viajarán a Buenos Aires el fin de semana solicitando la disputa del partido en el Monumental.
La AFA y la empresa Santa Mónica, organizadores de la Copa Argentina, mantienen firme la determinación de programar el clásico tucumano en la ciudad de Catamacra.

La notificación, mediante boletín oficial, genera polémica en las provincias afectadas. Los tucumanos pretenden ver a sus equipos en sus propias tierras y los catamarqueños no asumen el riesgo de la seguridad.

Este fin de semana, los dirigentes de Atlético Tucumán y San Martín intentarán hacerse escuchar en Buenos Aires y harán el pedido oficial para que el duelo futbolero no supere los límites territoriales.

El Vicepresidente del club "Decano" Luís Narchi le adelantó a EL SIGLO que hasta hoy, no hay posibilidades de modificar la programación pero el fin de semana puede cambiar todo.

"Hasta hoy (por ayer) no hay ninguna posibilidad de que el clásico se juegue en Tucumán. De todos modos, vamos a viajar el fin de semana a Buenos Aires junto a los dirigentes de San Martín para solicitar que el partido se juegue en Tucumán", aseveró.

En la notificación y las explicaciones, las directivas serán más precisas ya que pedirán que la eliminatoria se dispute en el estadio Monumental José Fierro.

"La idea es que se juegue en el Monumental, por una cuestión de capacidad", confirmó Narchi.

Hay mucho optimismo en obtener una respuesta favorable por parte de los organizadores.

"Creo que vamos a tener resultados positivos", sueña el directivo de Atlético.

La reunión solicitada por los tucumanos aún no tiene fecha de concreción, sólo se sabe que será el fin de semana. Narchi contó que podría ser el jueves, viernes o sábado.

De hecho, los "Decanos" aprovecharán el viaje del plantel a Buenos Aires para el cotejo ante Ferro (por la B Nacional) para realizar las gestiones mencionadas.

Que el clásico se juegue en el Monumental, sería un alivio para todos. Desde la seguridad para los espectadores hasta la comodidad deportiva. Días antes del duelo, el "Santo" jugará un partido clave en Misiones ante Guaraní Antonio Franco mientras que Atlético irá hasta Jujuy para visitar a Gimnasia y Esgrima.

Los catamarqueños no quieren el clásico tucumano

La AFA, a través de la empresa Santa Mónica (organizadora de la Copa Argentina), ha programado la contienda San Martín vs Atlético Tucumán para el miércoles 6 de marzo en el estadio Bicentenario.

Lo que debería ser motivo de alegría, vivir nada menos que un clásico con historia casi centenaria, se ha convertido en motivo de preocupación para las autoridades políticas de ambas provincias (Catamarca y Tucumán) por la seguridad de bienes y personas.

Es muy coherente la advertencia que ha hecho llegar desde Tucumán el presidente de Atlético, Mario Leito, quien entiende que el clásico de la vecina provincia es de alto riesgo. Ni siquiera hacía falta que lo dijera. Quien conozca mínimamente de fútbol debe saber que este duelo es más peligroso que el mismísimo Boca vs River o clásicos como Racing vs Independiente y Talleres vs Belgrano.

Quizá podría comparárselo con Estudiantes vs Gimnasia o Rosario Central vs Newell’s Old Boys, para los cuales se requiere como mínimo la participación de más de 1.200 policías y aprestos previos que mueven la inteligencia preventiva completa.

Compartimos totalmente las preocupaciones de Leito y vamos a agregar las nuestras. Aparte de los efectivos policiales que habrá que destinar al estadio Bicentenario ese 6 de marzo (lo repetimos, deberían ser más de 1.000), hay que añadir otros tantos para permitir las llegadas sin incidentes de las barras, en las cuales se incluyen muchísimos ciudadanos que llegan alcoholizados o drogados, como pudo comprobarse en la última venida de Atlético para jugar con Racing.

¿Alguien observó cómo quedó el estadio y sus alrededores después de la visita de unos 10.000 fanáticos tucumanos?

Si lo hizo, vaya pensando lo que será ahora cuando entre ambas barras completen la capacidad total del estadio, sin permitir ni una escasa concurrencia de catamarqueños, los que no irán porque no habrá lugares o porque temerán al “quilombo descomunal” que preanuncia hasta un amistoso entre estos rivales del fútbol.

Ninguna duda don Mario Leito. En lugar de una satisfacción, este clásico tucumano es un problema. Que el estadio termine destruido y que aumente los gastos del gobierno es apenas una parte. El ingreso de las barras por el Totoral puede ser tumultuoso, pero el regreso, en plena madrugada, puede tener características trágicas.

Comprendemos el esfuerzo enorme que hace la Secretaría de Deportes por dar vida al Bicentenario, pero el choque con la realidad es demasiado fuerte y ahora, por si fuera poco, con peligros latentes como el de aceptar ser la sede de un partido de alto riesgo y que tranquilamente los catamarqueños podrían ver por televisión.

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