Tres observaciones de Valderrábano de Casas
En primer lugar, la jueza afirmó que el CAM no debe resignar su rol institucional de fijar el perfil que ha de requerirse para cada cargo por cubrir. "En cada concurso debería determinarse un temario general, al cual tendrían que ajustarse los postulantes y los jurados. También se debería aportar a estos últimos recomendaciones específicas que les sirvan de guía para calificar a los aspirantes en aras de seleccionar a quienes respondan al perfil de juez deseado", manifestó.
Luego, la magistrada aclaró: "esto no significa pretender tener injerencia en el conocimiento previo de los temas elegidos por los jurados, sino en el necesario contralor sobre las calificaciones y juicios de valor que emitan para que puedan ser revisados en casos de arbitrariedad o error material, según la meritocracia que se efectúe en la corrección de la prueba de oposición".
Asimismo, Valderrábano de Casas concretó observaciones respecto del mecanismo del concurso múltiple, previsto para cubrir mediante un único proceso de selección diferentes cargos de la misma instancia y fuero. "Debería articularse una convocatoria que contemple un fraccionamiento que no cercene el derecho de los postulantes a presentarse en más de un concurso. La celeridad no se verá afectada y, por el contrario, pensamos que brinda mayor agilidad", expresó.
En tercer lugar, según la jueza, en la integración de los jurados evaluadores (de la prueba de oposición) se generó un desequilibrio a favor del estamento de los abogados locales, que "siempre tendrán un lugar asegurado, mientras que se ha discriminado a los representantes de magistrados y catedráticos, que serán reemplazados por un profesional de otra jurisdicción".
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