Un juez de Lomas de Zamora permitió que una familia comience los trámites de adopción de un bebé de nueve meses que le fue entregado directamente por su madre, una mujer adicta al paco y en condiciones de pobreza extrema.
La madre biológica del niño fue calificada en el expediente como "cartonera, en situación de calle, adicta al paco pero en pleno uso de sus facultades mentales", situación en la que coordinó "la estrategia común de medida de protección de derecho/ abrigo con el Servicio Local de Lanús y el Servicio Zonal de Lomas de Zamora".
Por ese mecanismo, los potenciales adoptantes (un remisero y una mujer chofer de transporte público y jubilada) tomaban al niño al cuidado por un lapso determinado, con el acuerdo de todas las partes, incluidas la asesora de menores y el juzgado de familia.
En el transcurso de ese proceso se conoció la intención de "la familia abrigadora -con consentimiento de la madre biológica- en comenzar el trámite de adopción del niño".
La asesora peticionó "ordenar a la comisaría que por jurisdicción corresponda trasladar al niño mediante la fuerza pública desde su domicilio actual hasta el ámbito institucional de hogares Belén" y ordenar la detención de los potenciales adoptantes.
El juez Vitale resaltó que "la elección de la madre es auténtica y reflexiva por anteponer el interés de su hijo a ser criado y educado por una familia, a quien no ha elegido por azar u otro tipo de vicisitudes".
"El interés del niño puede ser conciliado con el interés de la familia biológica y de los pretensos adoptantes al interactuar juntos en una misma idea cuyos prolegómenos son los consensos a favor del niño, quien del entendimiento de los mayores tendrá mejores posibilidades de conocer su identidad y mantener vínculos con su madre biológica", añade el fallo.
"No es traumática la exploración de los orígenes cuando saber hacia dónde vamos es conocer desde dónde vinimos. La elección de la madre permite un diálogo franco con los futuros guardadores, sin los temores que se experimentan cuando un hijo se da a un extraño", añadió.
El juez aclaró que "ello no significa desbaratar un sistema legal que todos deben defender y que traduce en una lista de espera como blanco de prueba para paciencias y agobios".
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