El juez federal de Quilmes Luis Armella intimó ayer al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, bajo advertencia de multar funcionarios, a presentar un plan para liberar el llamado "camino de sirga" en las márgenes del Riachuelo.
"Es indispensable" que se arbitren "los medios suficientes para llevar adelante las medidas necesarias para la liberación definitiva de dicha traza geográfica, sino además que impidan la realización de nuevas construcciones en ese espacio público, o reparación de las ya existentes, deterioramiento de terrenos, y/o cualquier tipo de obra o acción obstaculizadora de esa área", advirtió Armella.
El magistrado adelantó que "en caso de no respetarse las exigencias y plazos establecidos" de una manera "efectiva, fehaciente, concisa, acabada y pormenorizada" los funcionarios incurrirán "inmediatamente y sin más contemplaciones, en la responsabilidad correspondiente por mandatos específicos y determinados al incumplimiento a una orden judicial".
Armella resaltó en el fallo que si bien todavía falta para ejecutar la total liberación de la franja, en lo que refiere a provincia de Buenos Aires ya se desalojaron empresas de manera compulsiva y se coordinó la mudanza de otras, algo que aún no ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires.
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