Implica un descuento del 50 por ciento. Es tanto para alumnos de primaria como para universitarios.
Entre nuevas solicitudes y renovaciones, ya son 650 los beneficiarios del plan para 2011, que sólo deberán abonar 75 centavos para subir a los colectivos de San Luis. Si hay más de tres hermanos en la familia, los padres deben acreditar un sueldo no mayor a 1500 pesos, mientras que, si hay algún hijo discapacitado, ese máximo asciende a 1700. Para el resto de los casos, el límite es un ingreso de 1200. “Aquellos alumnos cuyos padres no posean recibo de sueldo, deberán presentar un certificado de desempleo o la certificación negativa de ANSES”, afirmó Sobejano, que explicó que los alumnos con escolaridad simple pueden adquirir hasta cuarenta boletos estudiantiles por mes, la mitad de los que pueden comprar aquellos con escolaridad doble. Los universitarios mayores de 21 años, en caso de que trabajen, deben exhibir un recibo de sueldo que no supere los 1200 pesos, mientras que, los que no tienen empleo, deben mostrar los certificados de ANSeS que lo acrediten.
Para la renovación, los requisitos son un certificado de alumno regular o inscripción en un establecimiento educativo y el recibo de sueldo de los padres. El carnet debe renovarse una vez en marzo, otra durante el mes de julio y una última vez en octubre. “Eso es porque también se les da el boleto a quienes están realizando diferentes cursos y tal vez hay uno que es trimestral. Entonces, si en la segunda mitad del año no cursa, no tiene acceso al boleto”, explicó Sobejano.
“El año pasado se modificó una parte de la ordenanza, porque había un punto que exigía que todos los estudiantes universitarios tuvieran dos materias aprobadas, y en el caso de los ingresantes era imposible”, contó el funcionario, que señaló que todos los trámites pueden realizarse en Ituizangó 25 o en las oficinas que la Dirección posee en la calle Salvador Segado, frente al barrio El Hornero, entre las 8 y las 20.
El ex concejal y autor de la ordenanza Daniel Sosa, contó a El Diario que la medida, implementada a fines de 2006, surgió con el objetivo de que los chicos de los barrios nuevos, que no tenían escuelas cercanas, tuvieran facilidades para viajar al centro. “Hoy ya tienen más escuelas cerca y quizás no se usa tanto. Por ejemplo, en la tercera rotonda, cuando salió la medida no había ninguna y ahora hay dos”, explicó Sosa, para quien, ello explica el que los beneficiaros hayan pasado de dos mil al número actual, que ronda los setecientos.
El ex concejal afirmó que en la actualidad es necesario que la medida “vaya un poquito más allá del ejido capitalino”. “Mediante algún convenio con La Punta y Juana Koslay se tendría que crear algún mecanismo que beneficie con el cincuenta por ciento a los chicos que vienen (de esas localidades) masivamente”, dijo. A su vez, afirmó que a través de los diputados provinciales Carlos Ponce y José Luis Rodríguez impulsará un proyecto de ley para que el boleto estudiantil llegue a todas las ciudades de San Luis.
Por otro lado, para Sosa “habría que modificar la ordenanza estableciendo un reajuste en la cuestión” de los montos máximos de los salarios que se exigen para obtener el beneficio. Al respecto, Sobejano explicó que, dado que el plan es “netamente social”, está apuntado “especialmente a la gente que no tienen trabajo o tienen algún plan social”, y que por eso “los montos están fijos y no se plantea tan fuertemente el tema del cambio”.

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