Será en la ruta nacional 7 y a la misma hora de los hechos. Hay dos gendarmes imputados y piden periciar el arma de la víctima.
La reconstrucción del hecho donde perdió la vida Andrés García Campoy y las pericias que Policía Científica realizará sobre la carabina calibre 22, arma de colección que el joven tenía en su vehículo, son los dos temas que sobresalen del caso y por el que dos gendarmes se encuentran imputados (aunque en libertad) del delito de homicidio agravado por su condición de integrantes de la fuerzas armadas.
Desde la Justicia Federal se dispuso que este jueves, alrededor de las 14 (hora en que ocurrió el hecho), se realice la reconstrucción del hecho. De la medida judicial participarán los gendarmes que se encontraban realizando el control vehicular sobre la ruta nacional 7 y también personal penitenciario que, en forma casual, pasaban por el lugar y ocasionales testigos.
El hecho
El joven puntano de nacimiento pero que se encontraba viviendo y estudiando en la Universidad del Aconcagua, tenía 20 años y murió de un disparo en la cabeza el viernes 13 de junio y a poco de conocido el caso se habló de un suicidio.
Según la necropsia se trata de un arma de bajo calibre, por lo que quedó descartada que se tratara de un arma 9 mm, que ingresó 2 a 3 centímetros sobre la oreja derecha y sin orificio de salida.
Un resto de plomo fue rescatado y ayer, al mediodía, entregado por la Justicia a la Policía Científica para ver si se puede periciar.
También a esa división policial se le entregó la carabina Winchester modelo 1890, calibre 22 y que tiene una capacidad de carga de 8 tiros, para así determinar primero si el arma funciona y después saber si fue usada.
Según lo conocido aquel viernes, el joven cuando fue detenido en un control vehicular, primero bajó del auto e insultó a los gendarmes y después volvió sobre sus pasos e ingresó al 504 por la puerta trasera donde tenía la carabina. Con el arma en la mano hizo un disparo al aire, que provocó la "espantada" de los uniformados, tras lo cual se disparó.
Esta versión -dada por todos los medios- fue desmentida por la familia del joven que "descartaron" de plano el suicidio y se inclinaron por un crimen.
Apoyaron esta hipótesis basados en la personalidad de la víctima, además del hecho que ese día y a esa hora, el joven era esperado por sus abuelos que viven en la Cuarta Sección para almorzar.
Con esos antecedentes sus familiares buscaron el apoyo profesional de los abogados Sergio Salinas, Lucas Lecour y Diego Lavado y se constituyeron en querellantes en la causa.
Mas pericias
Precisamente los profesionales mendocinos contaron a Los Andes que también es materia de pericias el teléfono celular de García Campoy por lo que se está a la espera de la "sábana" de llamadas que debe proveer la empresa Movistar, mientras que también se secuestró la computadora personal que la víctima tenía en su domicilio.
En ambos casos lo que se busca es antecedentes de contactos para la posible venta del arma y otros datos que, por el momento, no tienen explicaciones.
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