Bautizada Mercedes Sosa a pedido de la Presidenta, la inauguración del nuevo espigón cerró la primera etapa de ampliaciones de Ezeiza. El proyecto completo multiplicará la capacidad de la estación aérea, cuya flamante adquisición comenzará a operar pasado mañana.
Con las modificaciones llevadas adelante por la concesionaria de los 33 aeropuertos del país, y bajo la supervisión del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) y la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC), la estación ezeizense multiplicará en 2013 su capacidad de traslado: hasta 13 millones de pasajeros podrán arribar y despegar anualmente y realizar 90 mil operaciones aéreas. El espacio fue bautizado Mercedes Sosa, quien el sábado habría cumplido 76 años, a pedido de Cristina Fernández.
“Sus magnificas instalaciones, de muy buen gusto, no son 21 mil metros cuadrados cualquiera, porque esta es la terminal que corresponde a los vuelos de Aerolíneas Argentinas”, destacó la primera mandataria, que luego calificó los avances como “algo impensable años atrás”.
“Me parece muy bien que (la prestadora) Aeropuertos Argentina 2000 se prepare no sólo para el presente sino también para el futuro. Porque vamos a seguir encarando una fuerte promoción del turismo y, fundamentalmente, sostener las condiciones macroeconómicas que permiten que esta actividad sea un negocio (rentable)”, avanzó la Presidenta.
Habrá nueva torre de control
Según confirmó a LA TERCERA el jefe de la aeroestación ezeizense, Damián Bocaccio, en el nuevo espigón tendrán lugar los arribos y salidas de las líneas de bandera, Aerolíneas Argentinas y Austral, a partir de “la hora cero de pasado mañana”, en tanto que la Terminal A seguirá albergando a las compañías internacionales. Se trata de vuelos que ya son parte de la grilla de servicios del EZE (código con el que se conoce internacionalmente a esa aeroestación bonaerense) y que no implicará modificaciones en las salidas y arribos desde y hacia el Aeroparque Jorge Newbery, confirmaron a este periódico fuentes de la prestataria.
En tanto, la Terminal B despachará hasta mañana servicios nacionales y en 48 horas pasará a funcionar ante alguna eventualidad como “buck up” de sus pares más modernas. Es decir, que aunque será “desafectada” de la operatoria rutinaria seguirá activa, de acuerdo a lo que explicó el funcionario.
Bocaccio también anticipó en exclusiva que se “relocalizará la torre de control”, aunque no precisó cuál será la zona de su próximo emplazamiento. Al igual que la actual Terminal B, la torre forma parte del trazado original del Ministro Pistarini y ambas estructuras serán refuncionalizadas de acuerdo a las necesidades del flujo de viajeros.
Para 13 millones de pasajeros
En esta primera etapa del proyecto, que incluye otras dos hasta su conclusión en 2013, fueron incorporados a la vieja estructura 21 mil metros cuadrados de edificación a estrenar. El aumento previsto en el flujo de pasajeros llevó a adicionar ocho mangas de embarque, con cintas de traslado de equipaje y posiciones de rayos X proporcionales, más doce puestos de migraciones y 600 asientos en el área de preembarque. También 2.500 sitios para estacionar vehículos y un puente en la autopista Richieri dedicado para la terminal de cargas fueron dispuestos en el sector público.
En materia del servicio y seguridad, una de las características principales que destacaron los propulsores de la iniciativa fue la separación de las posiciones de arribos y salidas, mediante dos niveles estructurales diferenciados, y la adopción de un sistema inteligente de salvamento ante siniestros.

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