La flamante titular de la Asociación de Magistrados pide diálogo con los poderes del Estado. Liliana Vitar elogia al CAM y no cree necesaria una Ley de Subrogancias. Necesaria evaluación de las reformas a los códigos procesales
La vocal de la Cámara de Apelaciones en lo Penal encabezó la lista Justicia y Democracia, que fue la única que se presentó en los comicios internos. Por ello, quedó consagrada presidenta de la entidad que nuclea a los jueces, fiscales y defensores oficiales de la provincia por los próximos dos años.
La camarista tomó distancia de la propuesta de su antecesora en el cargo, Ester Valderrábano de Casas, de promover una ley de subrogancias que permita cubrir transitoriamente las vacantes judiciales hasta tanto concluyan los concursos y se designen a los magistrados en titularidad. "Frente a la crisis por la gran cantidad de despachos vacíos, se plantearon las subrogancias, pero ahora está el CAM, que mejorará en la práctica; hay que tener en cuenta las dificultades que hubo en el proceso de su formación y rescatar lo que se está haciendo hasta ahora. Veremos cómo se van suscitando las cuestiones. Insistir con una ley de reemplazantes interinos será un tema en estudio a futuro", agregó.
La dirigente aclaró que la AMT no tiene sólo fines estrictamente gremiales, sino que instó a los integrantes del Poder Judicial a tomar conciencia de su rol en la sociedad, con la prerrogativa institucional de lograr el bien común y preservar y custodiar las garantías del ciudadano.
Mejorar el servicio
"Esta Asociación debe ser una herramienta de cambio en el mejoramiento del servicio de Justicia, para lo cual queremos entablar canales de comunicación, principalmente con la Corte Suprema, partiendo de la idea de que integramos un espacio de poder. Queremos lograr que se escuche la opinión de los magistrados y que aumento el presupuesto para los tribunales porque la holgura económica ayudaría a contar con mayores medios y conseguir una mejora salarial. Sobre todo, pedimos el pago del recargo de tareas que tienen los jueces cuando cubren otros despachos vacantes, con mucho esfuerzo y por períodos prolongados", destacó.
Vitar solicitó una revisión amplia del régimen de licencia de los jueces, mayor capacitación y perfeccionamiento y un debate profundo sobre los códigos procesales, con un análisis respecto de los efectos de las reformas introducidas en sus textos.
La nueva directiva de la AMT está integrada por nueve penalistas y otros tantos miembros de otros fueros del Derecho. "No fue premeditado que fuésemos tantos del mismo fuero. La Justicia Penal es la cara viva de los tribunales, es lo que más se manifiesta hacia la sociedad. A veces hay reacciones epidérmicas en las cuestiones de seguridad y se aprueba una ley para satisfacer una determinada cuestión o necesidad, pero cuando llega el caso concreto al despacho sereno del juez, se ve si la norma es o no constitucional, y muchas veces no es aplicable", concluyó.
Comentá la nota