Jueces dijeron que un ex policía mató por "exceso de legítima defensa"

Los integrantes de la Cámara del Crimen Nº 3 decidieron ayer condenar a José Benito Gil y Eduardo Méndez a cinco y cuatro años de prisión efectiva respectivamente por homicidio por exceso en la legítima defensa.
Al haber estado Méndez en prisión por un tiempo mayor al establecido en la condena, los jueces decidieron disponer su "inmediata libertad". También se absolvió a Edgar Llanes, quien había sido imputado por posesión ilegítima y abuso de arma de fuego.

La lectura de la sentencia generó enojos en la familia de la víctima de este homicidio, Fabio Ramiro Llanes, quien fue asesinado el 29 de mayo de 2005 en el barrio Juan Pablo II a manos de Gil, quien en ese momento se desempeñaba como policía.

Ante conocidos incidentes que se habían desencadenado en anteriores instancias de la instrucción, en todas las audiencias se reforzó el Tribunal con policías. Ayer, fue cuando había más policías que otros días para evitar el enfrentamiento entre los familiares de las partes.

"Ellos se ríen, se burlan", dijeron los familiares de Llanes, que salieron antes y por un lugar distinto al de los familiares de Gil y Méndez, una posibilidad prevista para evitar conflictos. "Porque soy pobre no hay Justicia…el mío es el dolor de una madre", gritaba la madre de la víctima, Alicia Llanes, en los pasillos del segundo piso de la Ciudad Judicial mientras su hija trataba de contenerla.

El hermano de la mujer, José Llanes, indicó que se apelará la decisión del Tribunal que conforman Antonio Morosini, Alberto Fleming y Mirta Gladis Yobe.

Y es que la familia sostiene que se trata de un caso de "gatillo fácil", en tanto Gil hizo blanco en Fabio, mientras este se retiraba, por lo cual el tiro letal ingresó por la espalda.

Con la decisión tomada, los jueces pusieron una pena un poco más severa a la solicitada por la fiscal Graciela Herrera de Gudiño, quien había solicitado cuatro años de prisión para ambos imputados por exceso de legítima defensa.

Los argumentos sobre los que Herrera erigió su alegato tienen que ver con una respuesta violenta ante una situación violenta. Y es que la muerte de Llanes se dio tras incidentes reiterados durante la tarde del día en que murió, entre los grupos "Los Euforianos" y "Los Piolas".

En el primero se encontraban algunos de los Llanes.

En el segundo, hijos de Méndez y Gil.

Según la reconstrucción hecha por la fiscal tras las audiencias de debate y las pruebas producidas, fue en el contexto de estos enfrentamientos con "revanchas" que se habían prometido ambos grupos, que la noche del 29 de mayo Gil junto a Méndez habían sido alertados por la situación y salieron a `defender` a sus familias.

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